Vitamina E, no efectiva en la prevención del cáncer ni de las complicaciones cardiovasculares
En un artículo publicado en el Journal of American Medical Association de 16 de marzo de 2005, un numeroso grupo de investigadores del grupo HOPE (siglas por Heart Outcomes Prevention Evaluation) y del grupo HOPE-TOO (siglas por HOPE + The Ongoing Outcomes), llegan a la conclusión de que en pacientes con enfermedad cardiovascular o diabetes mellitas, la suplementación de su dieta con vitamina E, a largo plazo, no previene el cáncer ni los graves accidentes cardiovasculares (infarto de miocardio, accidente vascular cerebral y muerte de causa cardiovascular), e incluso puede incrementar el riesgo de insuficiencia cardiaca.
Hasta ahora, se disponía de datos experimentales y clínicos que sugerían que los suplementos en la dieta de vitamina E podían prevenir el desarrollo del cáncer y de accidentes cardiovasculares graves. No obstante, los ensayos clínicos realizados hasta ahora no habían conseguido confirmar estos presuntos beneficios, posiblemente debido a la duración relativamente corta de la suplementación con vitamina E.
El objetivo de este estudio ha sido evaluar si la administración de la vitamina E como suplemento dietético, a largo plazo, disminuye el riesgo de cáncer, de la muerte por cáncer y de los accidentes cardiovasculares.
El estudio prospectivo , aleatorizado , a doble ciego , y controlado con placebo ,
realizado internacionalmente por el grupo HOPE, entre diciembre de 1993 y Abril de 1999, de pacientes con al menos 55 años de edad con enfermedad cardiovascular o diabetes mellitas, fue ampliado (por el grupo HOPE-TOO) entre Abril 1999 y Mayo 2003. De 7.030 pacientes reclutados para este estudio, 916 murieron al comienzo de la extensión del estudio, 1382 rehusaron participar, 3924 continuaron y 738 accedieron a ser sometidos a un seguimiento pasivo. La duración media del seguimiento ha sido de 7 años.
La intervención ha consistido en una dosis diaria de vitamina E de origen natural (400 Unidades Internacionales) o en un placebo.
Los resultados han sido los siguientes: Entre todos los pacientes del grupo HOPE no se encontraron diferencias significativas entre el grupo de vitamina E y grupo placebo, respecto a la incidencia del cáncer, a las muertes por cáncer y a los accidentes cardiovasculares graves. Los pacientes del grupo que recibió vitamina E presentaron un riesgo más elevado de fallo cardiaco. De modo similar, en los pacientes enrolados en el grupo HOPE-TOO, no hubo diferencias en la incidencia del cáncer, muertes por cáncer y accidentes cardiovasculares graves, aunque sí una mayor incidencia de fallo cardiaco y de hospitalización por fallo cardiaco, entre el grupo vitamina E y el grupo placebo.
Las conclusiones son que en los ensayos HOPE y HOPE-TOO, la administración diaria de 400 UI de vitamina E de origen natural, durante una media de 7 años, no ejerce un claro impacto sobre el cáncer, los accidentes cardiovasculares o la mortalidad. También se observa un aumento en el riesgo de fallo cardíaco, lo que debe ser causa de preocupación.
La combinación de su falta de eficacia con el daño potencial que puede provocar la vitamina E, es un argumento a favor de la opinión de que esta vitamina no debe ser utilizada en pacientes con enfermedad cardiovascular o diabetes.
El estudio, según sus autores, tiene amplias implicaciones prácticas: existe la tendencia a aceptar que los "productos naturales", como las vitaminas, son seguros, aunque no se haya probado que sean efectivos. Sin embargo, estos hallazgos subrayan la necesidad de evaluar cuidadosamente todas las vitaminas, entre otros productos naturales, y las medicinas complementarias, mediante ensayos clínicos bien diseñados, antes de que sean ampliamente utilizados por sus presuntos beneficios para la salud.
Fuente:
Journal of American Medical Association
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