Vitamina D y fracturas de huesos osteoporóticos
Un suplemento de 100.000 UI de vitamina D, sin calcio, administrado por vía oral cada cuatro meses, puede prevenir las fracturas osteoporóticas en hombres y mujeres de una comunidad, según un estudio epidemiológico publicado en la revista British Medical Journal del día 1 de marzo de 2003, por miembros de las universidades de Cambridge y Oxford.
El objetivo del trabajo ha sido determinar el efecto de un suplemento de vitamina D3 (colecalciferol), sin la administración asociada de calcio, sobre la tasa de fracturas en hombres y mujeres a partir de 65 años.
La población participante en este ensayo aleatorizado y con un grupo control, ha sido de 2.686 (2.037 hombres y 649 mujeres), con edades comprendidas entre 65 y 85 años, viviendo en la comunidad. Esta población fue reclutada a partir del Registro de Médicos británicos (British doctors study register) de Oxford y del registro de una consulta de Medicina General en Ipswich, Suffolk.
Esta población de 2.686 individuos fue aleatorizada en dos grupos, uno para recibir el suplemento vitamínico (una cápsula que contenía de 100.000 Unidades Internacionales de vitamina D3 -colecalcifero-) o un placebo cada 4 meses durante 5 años (15 dosis en total).
Las mediciones realizadas en los dos grupos del ensayo han sido la incidencia de fracturas y la mortalidad total.
Al cabo de 5 años, 268 individuos participantes en el ensayo, entre hombres y mujeres, habían sufrido fracturas, de los cuales en 147 individuos estaban localizadas en zonas óseas habitualmente osteoporóticas (cadera, muñeca o antebrazo y vértebras).
Los participantes en el grupo tratado preventivamente con vitamina D presentaron una tasa de fracturas un 22% más baja que el grupo control para cualquier localización y del 33% para las fracturas localizadas en áreas habitualmente osteoporóticas (cadera, muñeca o antebrazo o vértebras). Las diferencias se mantenían según sexo y participantes médicos o no médicos en el ensayo.
Los participantes del grupo tratado con vitamina D presentaron también una ligera pero no significativa menor mortalidad que los del grupo control para todas las causas (enfermedades cardiovasculares y cáncer).
Los autores concluyen que sus hallazgos prueban que la suplementación aislada con vitamina D, sin calcio, previene las fracturas osteoporóticas.
No obstante, reconocen que la aplicación de estos datos a programas de prevención primaria es problemática, ya que el balance riesgo/beneficio de una prevención basada en la comunidad difiere de la prevención basada en grupos clínicamente bien definidos.
Desde un punto de vista general, muchas intervenciones preventivas que se aplican beneficiosamente en grupos de población con riesgo elevado no son factibles en la población general debido a una serie de factores: pobre respuesta de la población, posibles efectos colaterales y negativa relación coste/beneficio.
No obstante, en lo que se refiere a la administración vitamina D, los autores subrayan que el coste anual es de la suplementación es tan sólo de 1 libra esterlina.
Fuente: British Medical Journal
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