Después de la inseminación intrauterina, 15 minutos de inmovilización en posición supina (boca arriba) mejora el porcentaje de embarazos.
La inseminación intrauterina, con o sin previa estimulación del ovario, es uno de los procedimientos más utilizados en todo el mundo para el tratamiento de la infertilidad. Los espermatozoides depositados en la cavidad uterina pueden alcanzar las trompas de Falopio (lugar donde se produce la fecundación) en unos 32 minutos después de la inseminación.
En un trabajo coordinado por Centro de Medicina Reproductiva del Academic Medical Centre de Amsterdam, publicado online en el British Medical Journal, el objetivo de la investigación ha sido evaluar la eficacia, en la consecución de un embarazo, de la inmovilización de la mujer inseminada, durante unos 15 minutos, comparada con los que se obtienen en mujer que se moviliza inmediatamente después de ser inseminada.
Los resultados fueron los siguientes: Un total de 391 parejas fueron inseminadas: De ellas, 199 parejas fueron asignadas de manera aleatoria al grupo en el que la mujer fue mantenida en posición supina (boca arriba) durante 15 minutos, mientras que 192 parejas lo fueron al grupo en el que la mujer se movilizó inmediatamente después de la inseminación.
El número de gestaciones por pareja fue más elevado, de manera significativa, en el grupo en el que la mujer se mantiene en decúbito supino (tumbada boca arriba) durante 15 minutos tras ser inseminada (27%) que en el grupo en el que la mujer no lo hizo (18%).
A la vista de los resultados los autores recomiendan introducir una inmovilización de la mujer inseminada, en posición supina, de unos 15 minutos en el procedimiento de inseminación intrauterina.
Fuente: British Medical Journal, online, Noviembre de 2009