Tráfico e infarto de miocardio
En un artículo publicado en la revista The New England of Medicine del 21 de octubre de 2004, miembros del Instituto de Epidemiología de la Facultad de Medicina de la Universidad Ludwig-Maximilians, en Munich, se plantean analizar si la exposición al tráfico puede desencadenar un infarto de miocardio.
Los autores llevan a cabo un estudio epidemiológico en el cual fueron identificados casos de infarto de miocardio en un registro específico para este accidente cardiovascular existente en la región de Augsburg, en el sur de Alemania, durante el periodo comprendido entre febrero de 1999 y julio del 2001.
Se encontraron datos de 691 individuos que habían sobrevivido al infarto de miocardio al menos 24 horas después de la crisis, y se obtuvo información acerca de los factores que podrían haber desencadenado este accidente miocárdico. Fueron recogidos también datos referentes a las actividades de cada uno de los individuos en las cuatro días previos al infarto.
Los autores encontraron una asociación entre la exposición a los problemas del tráfico y el inicio de un infarto de miocardio una hora después. El tiempo que los individuos pasaron, durante los atascos provocados por la densidad del tráfico, en el interior de automóviles, transporte público, motos o bicicletas, se relacionaba de manera consistente con un incremento del riesgo de infarto de miocardio.
Los individuos que utilizaban un automóvil fueron los más expuestos al estrés provocado por el tráfico; no obstante, también se encontró una asociación entre el transporte público y el comienzo del infarto de miocardio una hora más tarde.
La conclusión de los autores es que el estrés provocado por los problemas derivados de la enorme densidad del tráfico en las grandes ciudades puede incrementar el riesgo de sufrir un infarto de miocardio en personas susceptibles.
Fuente: New England Journal of Medicine
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