A esta conclusión llegan investigadores de la Universidad de Leicester y del King College de Londres en un trabajo conjunto publicado en Nature Genetics.
Cada vez que una célula se divide, los telómeros que protegen los extremos de sus cromosomas se acortan. Los individuos con telómeros más cortos son más propicios a padecer enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
Los investigadores británicos han revisado más de 500.000 variaciones genéticas a lo largo del genoma humano para detectar qué variantes se encuentran con mayor frecuencia en las personas con telómeros más cortos.
El interesante hallazgo ha sido que las variantes genéticas relacionadas con acortamiento de los telómeros se encuentran en las cercanías del gen TERC, el cual expresa un componente de la telomerasa.
Cada copia de esta variante se asocia con una reducción de la longitud del telómero.
Uno de los firmantes del artículo, el profesor Tim Spector del King College de Londres, ha declarado que “el estudio sugiere que algunas personas – las que contienen esta variante en su genoma- están programadas genéticamente para envejecer con mayor rapidez”.
Este envejecimiento más rápido genéticamente de algunas personas puede ser acelerado cuando se exponen a agresiones ambientales para los telómeros, como son el hábito de fumar, la obesidad y la inactividad física.
Fuente: www.bbc.co.uk/health / www.nature.com/naturegenetics