En un artículo publicado en la revista Journal of American Medical Association (JAMA) del 12 de Diciembre de 2007, miembros del Departamento de Medicina Comunitaria de la Universidad de Lausanne, en Suiza, se proponen realizar un meta-análisis de la literatura para evaluar la asociación entre el fumar activo y la incidencia de la diabetes tipo 2.
Las fuentes de los artículos revisados han sido fundamentalmente MEDLINE (desde 1966 a Mayo del 2007) y EMBASE (desde 1980 hasta Mayo 2007).
Fueron incluidos aquellos estudios en los que se informaba del riesgo de presentar alteraciones de la concentración en sangre de la glucosa en ayunas, de la tolerancia a la glucosa o de diabetes tipos 2 en relación con el hábito de fumar en la línea de salida del estudio.
Los resultados han sido los siguientes:
- La búsqueda consiguió reunir 25 estudios prospectivos (con 1.2 millón de participantes en total) en los que se habían presentado 45.844 casos incidentales de diabetes tipo 2 durante un seguimiento que variaba entre 5 y 30 años.
- De los 25 estudios, 24 comunicaban riesgos relativos de asociación entre el hábito de fumar y la diabetes tipo 2 mayores que 1. Los resultados fueron consistentes y estadísticamente significativos en todos los subgrupos de participantes.
- El riesgo de diabetes fue mayor en los participantes que más fumaban (20 o más cigarrillos al día) que en los que fumaban menos (menos de 20 cigarrillos al día), y también menor en los antiguos y no actuales fumadores, es decir existía una relación dosis/respuesta.
Las conclusiones los autores son:
- El hábito de fumar se asocia con un incremento del riesgo de padecer diabetes 2.
- Son necesarias más investigaciones para establecer si esta asociación es causal y clarificar sus mecanismos.
- En estos estudios habrá que tener en cuenta no sólo plausibles mecanismos causales de esta asociación, ya probada, entre el hábito de fumar y la diabetes tipo 2, sino la presencia en el fumador de factores mediadores tales como la obesidad, la falta de actividad física, los hábitos dietéticos y los niveles de estrés.
Fuente: Journal of American Medical Association (JAMA)