En dos artículos publicados en The New England Journal del 18 de Octubre de 2007, se compara la eficiencia en el screening del cáncer del cuello uterino del clásico test citológico de Papanicolau con el test molecular que detecta la presencia del ADN del Papilomavirus humano, infección vírica responsable de lesiones precancerosas cervicales que pueden abocar al desarrollo intra-epitelial de dicho cáncer.
En el primero de los artículos, realizado por investigadores canadienses de las Universidades McMaster (Hamilton) Montreal y McGill (Montreal), el objetivo es comprobar si el test que detecta el ADN del Papilomavirus humano (HPV) es superior al test de Papanicolau (Pap) para el screening del cáncer del cuello uterino.
En un total de 10.154 mujeres con edades entre 30 y 69 años se realizaron ambos tests, en una misma sesión, en un orden distinto asignado aleatoriamente. A las mujeres con un test de Papanicolau positivo o con un test de HPV positivo se les practicó un examen endoscópico (colposcopia) y biopsia, como se hizo también en una muestra seleccionada aleatoriamente de mujeres con resultados negativos. Se determinó la sensibilidad y la especificidad de ambos tests.
Los resultados han sido los siguientes: la sensibilidad del test del HPV para el cáncer cervical intraepitelial, grado 2 y 3, fue del 94,6% mientras que la sensibilidad del test PaP fue del 55,4%. La especificidad del test para el HPV fue del 94,1% y del 96,8% para el test Pap. Los resultados no fueron afectados por la secuencia con la que se realizaron los tests. La sensibilidad conjunta de ambos tests fue del 100% y la especificidad del 92,5%.
La conclusión de este primer trabajo de investigación es que el test del HPV posee una mayor sensibilidad que el test Pap para la detección del cáncer intra-epitelial del cuello uterino.
En el segundo artículo, realizado por investigadores de varias universidades suecas, el objetivo es averiguar si, dada la mayor sensibilidad del test del HPV para la detección del cáncer intra-epitelial de cuello uterino (grado 2 y 3), esta ganancia en sensibilidad representa un sobre-diagnóstico o una protección sobre futuros cánceres epiteliales cervicales.
El estudio se ha realizado en una población de 12.527 mujeres entre 32 y 38 años que fueron asignadas aleatoriamente a la práctica de un test para el HPV más un test de Papanicolau (grupo con intervención) o solamente a la realización de un test de Papanicolau (grupo control).
A las mujeres con un test positivo para el HPV y un test Pap normal les fue ofrecido un segundo test HPV al menos 1 año más tarde, y aquellas que se hallaron persistentemente infectadas por el HPV se les ofreció realizar una colposcopia con biopsia cervical.
Los resultados fueron los siguientes: en el inicio del estudio, la proporción de mujeres en el grupo con intervención (se realizaron los dos tests) que tenían lesiones de grado 2 o 3 de neoplasia intra-epitelial en el cuello uterino fue un 51% mayor que la proporción de mujeres en el grupo control (sólo el test Pap).
La conclusión de este segundo trabajo es que la adición de un test para detectar el ADN del papilomavirus humano (HPV) al test de Papanicolau (Pap) para el screening del cáncer de cervix uterino en las mujeres en la treintena reduce la incidencia de la neoplasia intrae-epitelial grado 2 ó 3 del cáncer cervical detectado en los siguientes screenings.
El título del editorial que comenta estos hallazgos sintetiza lo que pueden significar en un futuro para el screening del cáncer del cuello uterino, teniendo presente la relación coste/beneficio de estos amplios programas: ¿Ha llegado el momento de sustituir el test de Papanicolau? De momento no hay una respuesta definitiva.
Fuente: The New England Journal