Sobre bebés, gases y cólicos
Los cólicos son crisis de llanto prolongado que afectan a muchos niños durante los primeros 3-4 meses de vida. No es una enfermedad y sucede en niños que en la mayoría de los casos son completamete sanos. Suelen empezar pocas semanas después del nacimiento y desaparecen entre el tercer y quinto mes.
Los síntomas mas frecuentes son los episodios repetidos de llanto muy intenso sin causa aparente que en algunas ocasiones pueden durar hasta varias horas. Habitualmente suceden entre las 18:00 de la tarde y las 22:00 de la noche y con frecuencia eliminan gas o incluso hacen una deposición al final de la crisis de llanto.
La causa de los cólicos no es del todo conocida y muchas son las explicaciones que se han propuesto. Una de las teorías mas aceptadas es que se trata de niños con un sistema digestivo inmaduro que produce contracciones intestinales muy intensas o que es especialmente sensible al gas.
Sin embargo, los niños con cólicos no producen más gas que otros. Si eliminan mucho gas es debido a que lo tragan mientran lloran. En otros casos puede ser debido a una intolerancia a la leche aunque habitualmente las crisis de llanto y dolor van acompanadas de diarrea.
Debe vigilarse la aparición de otros síntomas o signos de enfermedad como vómitos, diarreas, alimentación insuficiente o un llanto débil. En cualquier caso, es necesario que el médico examine al niño y descarte otros problemas que puedan producir síntomas parecidos a los de los cólicos.
No hay medicinas que hayan demostrado ser eficaces frente a los cólicos. Algunas sugerencias son:
- Asegurarse de que el bebé no tenga hambre. Se le puede ofrecer el biberón aunque sin forzarle.
- Cambiar la posición del bebé.
- Incorporarlo si está tumbado.
- Tomarlo en brazos y pasearlo.
- Darle un masaje suave en el vientre.
- Colocarlo entre los brazos con el vientre hacia abajo y darle un masaje en la espalda. Poner música suave de fondo.
Dra. Rosalía Carrasco Torrent
Hospital de San Joan de Deu
Barcelona
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