¿Qué es el síndrome de Reye?
El síndrome de Reye (apellido del médico australiano que lo identificó como tal en el año 1963) es una enfermedad rara y muy grave, que afecta muy especialmente al hígado y al cerebro. Aunque la causa es desconocida, su desarrollo se relaciona con la administración de aspirina o de preparados que la contengan, a niños que presentaban una infección viral.
El síndrome de Reye, que ocurre casi exclusivamente en niños entre los 2 y los 16 años, se desarrolla clínicamente en dos fases consecutivas:
- En la primera fase el niño o el adolescente presenta una sintomatología compatible con una infección viral en forma de enfriamiento o gripe, para cuyo tratamiento se le administra aspirina o preparados que la contengan.
- Si, en una segunda fase, se desarrolla el síndrome de Reye, su aparición clínica en el niño coincide con el inicio de la recuperación de esa infección viral, que se había interpretado como un enfriamiento o una gripe.
Es decir, cuando el niño parecía recuperado su estado se agrava rápidamente.
He aquí los síntomas más frecuentes al comienzo del síndrome:
- náuseas y vómitos persistentes
- tendencia al sueño
- delirio o desorientación
- e incluso conducta agresiva.
Esta sintomatología es la expresión clínica de una serie de graves alteraciones orgánicas: aumento de volumen y acumulación de depósitos de grasa en el hígado, con insuficiencia hepática, puesta de manifiesto por la anormalidad de las pruebas funcionales hepáticas y por los trastornos de la coagulación de la sangre; edema cerebral que condiciona una hipertensión intracraneal con crisis epilépticas y convulsiones; alteración del equilibrio ácido/básico en la sangre con acidosis, acompañada de un descenso de su contenido en glucosa (hipoglicemia).
Cuando el síndrome de Reye progresa, el niño pierde la conciencia y presenta crisis epilépticas o convulsiones.
En resumen, clínicamente el síndrome de Reye es la combinación de una semiología de encefalitis con signos evidentes de insuficiencia hepática.
A menos que el síndrome de Reye sea diagnosticado con prontitud y tratado apropiada e intensivamente, lo habitual es la muerte del niño en pocos días tras un estado de coma.
Un niño del que se sospecha un síndrome de Reye debe ingresar inmediatamente en una unidad pediátrica de cuidados intensivos. El tratamiento tiene como objetivos controlar el edema cerebral y corregir las anormalidades metabólicas.
Para reducir el riesgo del síndrome de Reye debe evitarse administrar aspirina a los niños para tratar afecciones virales. Otras denominaciones de la aspirina son ácido acetilsalicílico, acetilsalicilato, ácido salicílico y salicilato.
En el año 1980 el número de casos de síndrome de Reye diagnosticados en los EE.UU. alcanzó la cifra de 555. A partir de esta fecha el número de casos diagnosticados comenzó a descender: desde 1984 a 1994 no se han diagnosticado anualmente más de 36 casos; esta cifra ha ido descendiendo, lo que se atribuye a las continuas recomendaciones sanitarias sobre la inconveniencia de administrar aspirina a los niños.
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Síndrome de Reye
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