Sedentarismo y obesidad


En un artículo publicado en la revista Science de Enero de 2005, investigadores de la Unidad de Endocrinología de la Clínica Mayo de Rochester, Minn. EE.UU., se proponen estudiar el papel del gasto de energía en actividades diarias distintas del ejercicio físico con propósito, tales como estar sentado, de pie, caminando y charlando. Estas actividades se conocen bajo la sigla NEAT (por "Non-Exercise Activity Termogénesis" es decir, producción de calor por actividad distinta del ejercicio) y representan un componente específico del gasto diario de energía.

Para mejor comprender el papel del NEAT en la obesidad, los investigadores de la Mayo Clinic separan el gasto de energía asociado a la postura corporal (estar de pie, estar sentado y tendido) del asociado al movimiento (deambulación).

Los investigadores desarrollaron previamente una sofisticada tecnología que le permite medir la postura del NEAT en individuos voluntarios.

Fueron reclutados 20 voluntarios sanos que reconocieron su tendencia a "apoltronarse" ("couch potatoes" en inglés). 10 participantes (5 mujeres y 5 hombres) no eran obesos (Índice de la Masa Corporal de 23 kg /m2) y 10 participantes eran moderadamente obesos (IMC de 33 kg/m2). Los autores seleccionaron deliberadamente a obesos moderados que no estuvieran incapacitados por su obesidad para movilizarse.

Los voluntarios aceptaron que todos sus movimientos fueran medidos durante 10 días y que se evaluara su NEAT total mediante una técnica con isótopos. Fueron instruidos para que siguieran haciendo actividades habituales durante el día y no adoptaran nuevos ejercicios.

El análisis de la enorme cantidad de datos obtenidos reveló que los participantes obesos permanecieron sentados 164 minutos al día más que los participantes no-obesos. Por otra parte, los participantes no-obesos estuvieron de pie 154 minutos al día más que los participantes obesos. El tiempo que permanecieron acostados durmiendo fue igual en ambos grupos de participantes.

Para investigar si estas diferencias en la postura eran causa o consecuencia de la obesidad, los autores pidieron a 7 de los voluntarios obesos (4 mujeres y 3 hombres) que se sometieran a una dieta de adelgazamiento durante 8 semanas: la pérdida peso media fue de 8 kg. Del mismo modo, los investigadores reclutaron 9 de los 10 voluntarios no-obesos y los sometieron a una dieta de engorde durante un periodo de 8 semanas: la ganancia media de peso fue de 4 kg.

Después de estas modificaciones del peso, los autores estudiaron las posturas diarias en estos individuos durante 10 días. Es muy interesante resaltar que los dos grupos de participantes -los obesos sometidos a dietas de adelgazamiento y los no-obesos sometidos a dietas de engorde- mantuvieron sus comportamientos posturales durante el día. Este hecho parece indicar que las diferencias interindividuales en el comportamiento postural están determinadas biológicamente.

Los autores subrayan que éste es un estudio piloto que precisa de confirmación con estudios más amplios. No obstante, estos datos pueden ser muy importantes para comprender la biología de la obesidad y como tratarla de la manera más adecuada. Es posible que sean mediadores químicos centrales y humorales los que determinen la conducta extremadamente sedentaria de los individuos obesos.

Fuente: Science
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Sabado, 17 de Mayo del 2008

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