Resonancia frente a TAC para detectar el ictus (apoplejía)
En un artículo publicado en la revista The Lancet del 27 de Enero de 2007, investigadores de varias instituciones norteamericanas y una canadiense (University of South Carolina, Charleston, Georgetown University, Washington, Nacional Institutes of Health, Bethesda,y University of Calgary, Alberta, Canada) se proponen comparar de manera prospectiva el diagnóstico urgente con técnicas de imágenes en un accidente vascular cerebral utilizando la tomografía axial computorizada (TAC) y la resonancia nuclear magnética (RNM).
El estudio se ha realizado en una serie consecutiva de pacientes admitidos de urgencia en un único centro asistencial (The Suburban Hospital, en Bethesda, Maryland, EEUU) con el diagnóstico de sospecha de accidente vascular cerebral (ictus o apoplejía).
Las imágenes obtenidas con TAC y con RNM fueron interpretadas, de manera independiente, por cuatro expertos que no conocían los datos ni habían podido comparar personalmente las imágenes obtenidas por los dos procedimientos diagnósticos y el seguimiento a través de las imágenes.
Los resultados fueron los siguientes: 356 pacientes, en 217 de los cuales se hizo un diagnóstico final de accidente vascular cerebral, fueron evaluados. Mediante la resonancia nuclear magnética (RNM) se estableció con más frecuencia el diagnóstico de accidente vascular cerebral (isquémico o hemorrágico) o bien de hemorragia cerebral crónica, que con la tomografía axial computorizada (TAC) (ver gráfico).
La RNM fue similar a la TAC en la detección de la hemorragia aguda intracraneal.
La RNM detectó el accidente vascular cerebral isquémico en 164 de 356 pacientes, comparada con la TAC que lo logró en 35 de 356 pacientes.
La interpretación de estos resultados por los autores es que la RNM es mejor que la TAC para la detección del accidente vascular cerebral de carácter isquémico (interrupción brusca del riego sanguíneo en un área cerebral) y puede detectar también la hemorragia aguda y la crónica.
Los autores consideran que, dado que la muestra de pacientes incluidos en su estudio comprende a todas las variantes del accidente vascular cerebral que suelen encontrarse en los servicios de urgencias, sus resultados son directamente aplicables a la práctica clínica.
Fuente: The Lancet
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