Reducir la sal en la dieta
En un artículo publicado online en el British Medical Journal, un grupo de investigadores de la Universidad de Harvard, Boston, EEUU, dan a conocer los resultados a largo plazo de la reducción de sodio en la dieta sobre la prevención de las enfermedades cardiovasculares, es decir las que afectan al corazón y a las arterias, tales como cardiopatías e ictus.
Mientras que existen pruebas sustanciales que muestran que la reducción de la sal en la dieta baja la presión arterial, hasta ahora los resultados de los estudios dirigidos a comprobar si esta reducción disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares no habían sido concluyentes.
Los autores han seguido la evolución de dos poblaciones de participantes en dos ensayos clínicos, concluidos en los años 90, que habían sido diseñados para analizar el efecto de la reducción de sal en la dieta sobre la presión arterial.
Todos los participantes tenían presión arterial en los límites superiores de la normalidad (pre-hipertensión), por lo que se encontraban en niveles elevados de riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular.
744 individuos participaron en el Primer Ensayo Clínico que fue completado en el año 1990. 2.382 participaron con el Segundo Ensayo Clínico completado en el año 1995.
Los participantes redujeron en ambos ensayos el aporte de sodio en la dieta entre un 25% y un 35%, en comparación con un grupo de control que no redujo el aporte de sal.
En total los autores obtuvieron información de 2.415 participantes (un 77,3%), 200 de los cuales presentaron problemas cardiovasculares.
Los resultados fueron los siguientes: la reducción del riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular como resultado de la disminución del aporte de sal fue sustancial.
Los resultados muestran que en los individuos pre-hipertensos la reducción de sal en su dieta disminuye en un 25% en riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular a lo largo de los 10-15 años de seguimiento. Se observa también una disminución del 20% de la mortalidad. Estas reducciones del riesgo fueron evidentes en los dos ensayos clínicos.
Por lo que conocen sus autores, éste es el primer estudio con suficiente número de participantes y duración que demuestra los efectos de la reducción de sal en la dieta sobre el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.
Límites recomendados de sal en la dieta:
- De 1 a 3 años de edad: 2 g. de sal al día (0.8 g. de sodio)
- De 4 a 6 años de edad: 3 g. de sal al día (1,2 g. de sodio)
- De 7 a 10 años de edad: 5 g. de sal al día (2 g. de sodio)
- De 11 a más años de edad: 6 g. de sal al día (una cucharadita de té), lo que corresponde a 2,5 g. de sodio.
Fuentes:
Food Standard Agency del Reino Unido
British Medical Journal
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