El síndrome metabólico se define como la presencia en un individuo de una serie de factores que incrementan el riesgo de padecer enfermedad coronaria y diabetes tipo 2.
La presencia de 3 de los siguientes factores de riesgo es exigible para diagnosticar el síndrome metabólico:
- Obesidad central, entendida como la acumulación excesiva de grasa en el abdomen y en sus alrededores: una circunferencia de la cintura superior a 101,6 cm. en el hombre y a 88,9 en la mujer.
- Hipertensión arterial: 130/85 mm Hg o más.
- Nivel elevado de triglicéridos en sangre (un tipo de grasa no muy recomendable para la salud): Una cifra que sea mayor o igual a 150 mg/decilitro.
- Nivel bajo del colesterol HDL (el denominado colesterol "bueno"): Menos de 40 mg/decilitro en el hombre y menos de 50 mg/decilitro en la mujer.
- Nivel elevado de glucosa en sangre (diabetes): Igual o superior a 110 mg/decilitro.
- Estado propicio a la trombosis (niveles elevados de fibrinógeno en sangre).
- Estado propicio a la inflamación (niveles elevados de la proteína C-reactiva en sangre).