Problemas con los piercings

En un artículo publicado online en el British Medical Journal, investigadores de la London School of Higiene and Tropical Medicine, se proponen evaluar la prevalencia del piercing corporal, en otras localizaciones anatómicas que no sean los lóbulos de la oreja, en la población adulta de Inglaterra, y describir la distribución de la práctica del piercing según grupo de edad, sexo, clase social, localización anatómica y la calificación profesional de quien coloca el piercing, así como valorar la proporción de piercings que producen complicaciones que necesitan asistencia médica.

PiercingFueron identificados en todas las regiones de Inglaterra 10.503 adultos con 16 o más años de edad, mediante un doble proceso de selección: primero aleatoria por áreas geográficas y después para cumplir cuotas pre-definidas de individuos participantes.

En esta población fueron valorados los siguientes datos: prevalencia global de piercings y prevalencia por grupos de edad, sexo y localización anatómica. Además, valoración, en los participantes con edades entre 16-24 años, de la proporción de piercings asociados con complicaciones que necesitaron de asistencia médica.

Los resultados fueron los siguientes: la prevalencia de la práctica del piercing corporal fue del 10% (1.049 en 10.503 participantes). El número medio de piercings por individuo fue 1,71. Siete participantes habían tenido, al menos, 10 piercings.

El piercing corporal fue 3 veces más frecuente en las mujeres que en los hombres, y en los grupos de edades más jóvenes. Casi la mitad de las mujeres entre 16 y 24 años habían tenido o tenían un piercing (305 de 659). Los piercings eran menos frecuentes en las clases sociales más elevadas.

De los 1934 piercings colocados en los participantes:
- 33% lo fueron en el ombligo,
- seguidos de los colocados en la nariz (19%),
- la oreja (13%),
- la lengua (9%),
- el pezón(9%),
- ceja (8%),
- labio (4%),
- genitales (2%)
- y otras partes del cuerpo (3%).

En las mujeres los sitios más frecuentes lo fueron por este orden: ombligo, nariz, oreja, lengua, ceja, pezón, labio.

En los hombres los sitios más frecuentes lo fueron por este orden: pezón, ceja, oreja, lengua nariz, labio, genitales.

De los 754 piercings colocados en los participantes con edades entre 16-24 años, se presentaron complicaciones en el 31% (233). Las complicaciones más frecuentes de los piercings fueron edema, infección y hemorragia. Las localizaciones anatómicas que dieron lugar a más complicaciones fueron la lengua (50%), los genitales (45%) y los pezones (38%).

Una asistencia profesional fue necesaria para tratar las complicaciones en el 15,2% (115) de los casos complicados, siendo necesario el ingreso en un hospital en el 0,9% (7) de los casos complicados.

Las conclusiones son las siguientes: la colocación de piercings es frecuente en los adultos de Inglaterra, especialmente en las mujeres jóvenes. Las complicaciones que causan los piercings son frecuentes y a menudo se requiere asistencia médica.

Aunque las complicaciones graves, que requieren ingreso hospitalario, son infrecuentes, la popularidad de la práctica del piercing puede producir una carga sustancial a los servicios sanitarios.

Recomienda a un amigo Imprimir
Si te ha interesado este artículo, te recomendamos:
 Los riesgos del piercing
 La modificación del cuerpo en la cultura occidental: Los cuerpos perforados
 Piercings en los pezones que provocan una secreción anormal de leche o galactorrea
 Piercings y tatuajes


Coordinación de expertos | Adheridos al código ético HON (Health on the Net Foundation).
Dirección de contenidos: Profesor Cristóbal Pera
Contacta con nosotros  |  Colabora con nosotros


Lunes, 8 de Septiembre del 2008

INFORMACIÓN FIABLE PARA UNA VIDA SANA Y SALUDABLE

Haz planetalandia tu página de inicio