Primer caso mundial de cabra loca
El ministerio de Agricultura francés anunció, el 28 de Enero de 2005, la primera transmisión a la cabra, comprobada fuera de las experiencias de laboratorio. Este animal caprino afectado por la "encefalopatía espongiforme bovina" (ESB) conocida vulgarmente como "enfermedad de las vacas locas", es el primer caso mundial, según anunció también la Comisión Europea.
Ya era conocido que la transmisión de la ESB a la cabra era posible, porque experiencias en el laboratorio lo habían confirmado, pero es la primera vez que se detecta un caso concreto de ESB en una cabra de un rebaño, en estado natural, nacida en marzo del año 2000, que fue sacrificada en el sur de Francia en octubre del 2002, según ha anunciado el portavoz del comisario europeo para la protección de los consumidores, Markos Kyprianou.
La presencia de un agente infeccioso que presentaba grandes similitudes con el prion, agente causante de la ESB o "enfermedad de las vacas locas" ya fue detectada en Francia en el cerebro de una cabra, en octubre del año 2004 por investigadores franceses. Pero ha sido el viernes 28 de Enero de 2005 cuando un grupo de expertos de la Comisión Europea, ha confirmado que se trata efectivamente del primer caso conocido de ESB en la cabra, en el laboratorio de referencia comunitaria, situado en Weybridge (Gran Bretaña).
La Comisión Europea se propone intensificar los análisis para determinar si se trata de un caso aislado.
El comisario europeo responsable de la salud y protección de los consumidores, Markos Kyprianou, ha declarado: "Quiero tranquilizar a los consumidores y decirles que las medidas de seguridad existentes en el Unión Europea garantizan un grado elevado de protección. Este caso ha sido descubierto gracias al programa de vigilancia comunitaria que funciona en Francia. El programa de pruebas realizadas sistemáticamente en los animales sacrificados nos ha indicado que la incidencia en los animales caprinos de la encefalopatía espongiforme transmisible es muy baja, y nos ha permitido detectar los animales sospechosos, para retirarlos de la cadena alimentaria, como se ha hecho con la susodicha cabra y con el resto de su rebaño".
La Autoridad europea para la seguridad alimentaria añade que, desde su punto de vista, y sobre la base de los conocimientos científicos actuales, es poco probable que la leche de cabra y los productos derivados presenten riesgo alguno de contaminación si procede de animales sanos. En la actualidad, a título de precaución y sobre la base de datos científicos, la leche y la carne proveniente de caprinos afectos de encefalopatía espongiforme transmisible o EST, diferente de la encefalopatía espongiforme bovina o ESB, no pueden ser utilizadas para el consumo. No obstante, no es posible concluir en la ausencia total de riesgo -dice el comunicado de la Comisión Europea- pero las medidas tomadas atenuarán todo riesgo potencial.
En conclusión, en el momento actual la Comisión Europea no recomienda modificación alguna en el consumo actual de leche, queso y carne proveniente de animales caprinos.
La Comisión ha solicitado de la Autoridad europea para la seguridad de los alimentos que proceda a una evaluación cuantitativa de los riesgos para el consumo de la carne de caprinos y de los productos a base de carne de caprinos, que debe estar disponible en julio del 2005.
Fuente: Comisión Europea
|