Prevención de la enfermedad coronaria en la mujer
En un artículo publicado en el Journal of American Medical Association (JAMA), del 10 de abril de 2002, un grupo de investigadores de varios hospitales del estado de Massachusetts, EE.UU., llegan a la conclusión de que, entre las mujeres, un consumo elevado de pescados grasos (salmón, sardina, arenque, pez espada, atún, entre otros) y de los ácidos grasos omega-3 que contienen, se asocia con una disminución del riesgo de padecer enfermedad coronaria y, de modo especial, de muerte por enfermedad coronaria.
Durante un seguimiento de 16 años fueron controladas 84.688 enfermeras (incluidas en el amplio estudio epidemiológico conocido como Nurses´Health Study), con edades entre 34 y 59 años, libres de enfermedad cardiovascular y de cáncer, en el inicio del seguimiento en el año 1980, y con revisiones en los años 1980,1984,1990 y 1994.
Las incidencias controladas en este seguimiento fueron la presentación de un infarto de miocardio no mortal o de una muerte por enfermedad coronaria.
Durante los 16 años de seguimiento se presentaron 1.513 casos de enfermedad coronaria (484 muertes y 1029 infartos no mortales).
Comparados estos datos con la cuantía de la ingestión de pescado en la dieta, el riesgo relativo de padecer enfermedad coronaria fue del 0,79 % para las que consumían pescado de 1 a 3 veces al mes; del 0,71% para los que lo consumían 1 vez por semana; 0,69% de 2 a 4 veces por semana; 0,66% de 5 o más veces por semana.
Para los firmantes del trabajo, este estudio prospectivo aporta una fuerte evidencia a favor de la existencia de una relación inversa entre el consumo de pescado graso, y de los ácidos grasos omega-3 que contienen, y el riesgo en la mujer de padecer enfermedad coronaria, de modo especial muerte por enfermedad coronaria.
Estos hallazgos sugieren que debe recomendarse el consumo de pescado graso 2 veces por semana para la prevención de la enfermedad coronaria en la mujer.
Fuente: JAMA
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