Prevención de la diabetes tipo 2 en la mujer
La mayoría de los casos de diabetes tipo 2 en la mujer pueden ser prevenidos por la adopción de un estilo de vida más sano, según un amplio estudio publicado en el New England Journal of Medicine del día 13 de septiembre de 2001.
Los autores de este trabajo, pertenecientes a los Departamentos de Nutrición, Salud Pública y Epidemiología de la Universidad de Harvard, en Boston, han estudiado los efectos combinados de la dieta y del estilo de vida sobre el riesgo de padecer diabetes tipo 2 en una población de 84.941 mujeres, todas enfermeras (The Nurses´ Health Study) entre los 30 y los 55 años de edad, a lo largo de 16 años (de 1980 a 1996).
Estas mujeres, en el momento de iniciarse el estudio, no padecían enfermedad cardiovascular, diabetes ni cáncer, mientras que la información acerca de su dieta y estilo de vida se obtuvo periódicamente.
Se definió como grupo de bajo riesgo de la población objeto de la investigación a la constituída por aquellas mujeres en las que se combinaban las siguientes variables: un índice de la masa corporal (peso en kg. dividido por el cuadrado de la altura en metros) de 25 o inferior; una dieta rica en cereales y en grasas poliinsaturadas y pobre en grasa saturada y en azúcares: actividad física sistemática, entre moderada e intensa, al menos durante media hora diaria; abstinencia del tabaco; consumo moderado de alcohol (una copa por día).
Durante los 16 años que ha durado este paciente seguimiento se detectaron 3.300 nuevos casos de diabetes tipo 2.
El sobrepeso o la obesidad fue el predictor más importante de la diabetes. La falta de actividad física, una dieta inapropiada, el tabaco y el alcohol fueron todos factores que se asociaron con un aumento significativo del riesgo de diabetes tipo 2.
En las mujeres incluídas en el grupo de bajo riesgo las posibilidades de padecer diabetes tipo 2 fueron aproximadamente un 90% más bajas que las encontradas en el resto de las mujeres estudiadas, aquéllas en las que no se daban los factores necesarios para haber sido incluídas en el grupo de bajo riesgo.
Estos resultados sugieren que, en la población de mujeres estudiada, la mayoría de los casos de diabetes tipo 2 podían haber sido evitados modificando la dieta y el estilo de vida.
El exceso de grasa corporal es el factor singular más importante como determinante de la diabetes tipo 2. Desafortunadamente, el público, por lo general, se resiste a reconocer la conexión entre obesidad y diabetes, por lo que son muy necesarios programas de educación para la salud, que insistan en este peligrosa relación.
La conclusión final de este trabajo es que sus hallazgos sugieren que la mayoría de los casos de diabetes tipo 2 pueden ser prevenidos mediante disminución del peso corporal , actividad física programada, modificación de la dieta, abstinencia del tabaco y ...el consumo de limitadas cantidades de alcohol (los autores, sin embargo, aconsejan prudencia al médico en cuanto a recomendar el consumo moderado del alcohol dentro del estilo de vida, ya que esta recomendación podría conducir a su abuso).
De todas estas medidas, el control del peso corporal es la medida que parece ofrecer los mayores beneficios.
Fuente: New England Journal of Medicine
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