Obestatina, la hormona que frena el apetito
En un artículo publicado en la revista Science del 11 de Noviembre de 2005, investigadores de la Stanford University, California, ayudados por predicciones derivadas de técnicas bioinformáticas aplicadas en la secuencia del gen que expresa la ya conocida hormona grelina (que incrementa el apetito) han descubierto, en el mismo gen, una nueva hormona, relacionada con la regulación del apetito, a la que han llamado obestatina, con efecto sobre el apetito contrario al de la grelina.
La grelina, cuya fuente son las células epiteliales que tapizan la parte superior del estómago conocida como fondo, es sintetizada como una pre-hormona de la que es separada como un péptido de 28 aminoácidos. Una vez liberada en la sangre, la grelina se acopla a receptores de células de la parte anterior de la glándula hipófisis que estimulan la secreción de la hormona del crecimiento.
Mientras que la grelina estimula el apetito, en las ratas tratadas con obestatina se suprime el apetito, se inhiben las contracciones del yeyuno y disminuye el peso. Es la obestatina la que se acopla a un receptor previamente conocido (GPR39), pero del que se desconocía hasta ahora la sustancia que en él debería acoplarse (hasta ahora pertenecía al grupo de los "receptores huérfanos").
Así como la administración crónica de la grelina aumenta el apetito y la ingestión de alimentos, provocando la ganancia de peso, la obestatina (inyectada a ratas) actúa como una hormona anoréxica que disminuye la ingestión de alimentos, la movilidad del yeyuno y la ganancia de peso.
El hecho es que dos hormonas, derivadas de la misma pro-proteína expresada por el mismo gen y sintetizadas en las células epiteliales del estómago, actúan a través de su acoplamiento a distintos receptores y ejercen acciones fisiológicas opuestas.
Para los autores, un mejor conocimiento de los papeles de la grelina y de la obestatina en el intrincado equilibrio que controla el peso corporal puede ser esencial para el tratamiento con éxito de la obesidad.
Fuente: Science
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