Nuevo fármaco para tratar el Alzheimer
En un artículo publicado en la revista Neuron del 2 de Marzo de 2006, investigadores del Departamento de Neurobiología y Conducta de la Universidad de California, en Irving, y del Israel Institute for Biological Research, se proponen investigar en un modelo experimental en el ratón, la eficacia terapéutica del fármaco AF267B, que activa una variante de los receptores para la acetilcolina, neurotransmisor clave en la función cerebral, cuyo nivel desciende en la enfermedad de Alzheimer.
En principio, el AF267B fue desarrollado para activar la subclase muscarínica (mAChRs) de los receptores de la acetilcolina. Estos receptores son muy vulnerables a las placas constituidas por la acumulación de la proteína beta-amiloide que se deposita entre las neuronas, antes de que comience la degeneración que conduce a la muerte neuronal, y a los alterados haces de neurofibrillas (formados por la proteína tau) situados en el interior de las neuronas.
Los investigadores administran AF267B a un modelo de ratón transgénico en el que progresivamente se manifiestan las lesiones de la enfermedad de Alzheimer humana, con el desarrollo de placas y haces retorcidos de neurofibrillas en el interior de las neuronas, junto con una disminución del nivel del neurotransmisor acetilcolina, todo ello asociado a trastornos cognitivos y pérdida progersiva de la memoria .
Los resultados han sido que los animales con enfermedad de Alzheimer tratados con el AF267B muestran un mejor comportamiento en los tests que valoran la memoria y el aprendizaje, que los animales no tratados.
Al mismo tiempo, comprueban, lo que es más novedoso, que en los animales tratados con el AF267B una disminución del tamaño de las placas (fuera de las neuronas) y de los haces (dentro de las neuronas), tanto en la corteza cerebral como el hipocampo, aunque no en la amígdala cerebral.
En realidad, el AF267B parece imitar los efectos de la acetilcolina, ligándose a sus receptores. En este sentido, el AF267B se comporta como una sustancia agonista de la acetilcolina (en el sentido de que favorece su acción).
Por otra parte, el AF267B eleva el nivel de las enzimas implicadas en la ruptura estructural de las dos proteínas (la beta-amiloide y la tau) que forman, respectivamente, las placas y los retorcidos haces intraneuronales, que conducen a la degeneración de las neuronas.
Aún no se conocen los efectos del AF267B en la enfermedad de Alzheimer humana, para lo que serán necesarios ensayos clínicos.
Fuente: Neuron
|