Nuevas vacunas contra el rotavirus

En dos artículos y un editorial publicados en el número correspodiente al 5 de Enero de 2006 del The New England Journal of Medicine, se presentan resultados esperanzadores, por su eficacia y seguridad, de dos vacunas contra el rotavirus, la causa más común de la diarrea grave en los niños, que causa la muerte de más de 600.000 en los países en vías de desarrollo.

  

 

El rotavirus tiene el aspecto de una rueda cuando se examina al microscopio electrónico (de ahí su nombre, de rota, "rueda" en latín). Es un virus estable en el medio ambiente, cuyo genoma está compuesto de 11 segmentos de ácido ribonucleico (ARN) de doble hebra, que codifican 6 proteínas estructurales y 5 no estructurales.

Tras un periodo de incubación de aproximadamente 2 días, la enfermedad se caracteriza por vómitos y diarrea acuosa que dura de 3 a 8 días, fiebre y dolor abdominal. La inmunidad tras esta enfermedad es incompleta, aunque posteriores infecciones suelen ser menos graves que la primera infección.

La transmisión es fecal/oral, y dado que el virus es estable en el medio ambiente, esta transmisión puede ocurrir al beber o comer agua o alimentos contaminados, y también con el contacto con superficies contaminadas. En los países de clima templado la enfermedad tiene un patrón estacional de invierno, con epidemias anuales por lo general entre Noviembre y Abril. La población más afectada suele ser la primera infancia y niños de poca edad, que se infectan antes de cumplir los 2 años. Los adultos también pueden infectarse, aunque en ellos la enfermedad suele ser leve. La gravedad de la infección por rotavirus en los niños hace que en los EEUU sean hospitalizados anualmente unos 55.000. El diagnóstico puede hacerse mediante la detección del antígeno del rotavirus en las heces.

En el año 1999 fue retirada del mercado la primera vacuna que había sido autorizada con el rotavirus, la RotaShield, porque su administración se asociaba con un efecto adverso como era la invaginación intestinal, también conocida como intosuscepción (1 caso por 10.000 niños vacunados).

Las dos nuevas vacunas presentadas en sendos artículos en el NEJM son la Rotateq de los laboratorios Merck y la Rotarix de los laboratorios GlaxoSmithKline, ambas de virus atenuados para uso por vía oral, para ser administradas a los niños al mismo tiempo que son vacunados contra la difteria, tos ferina y tétanos.

La Rotarix (GlaxoSmithKline) es una vacuna monovalente derivada de una de las cepas de rotavirus más frecuentes, la G1P[8], que ha sido atenuada por pases sucesivos y que es administrada en dos dosis orales con un intervalo de uno a dos meses. El ensayo clínico de la vacuna Rotarix fue realizado en 63.225 niños de 11 países de América Latina y Finlandia que recibieron dos dosis orales de la vacuna (31.673 niños) o un placebo (31.552 niños) a los dos meses y cuatro meses de edad.

La Rotateq (Merck) es una vacuna pentavalente basada en una cepa bovina (la WC3) y cuatro virus" reordenados" con material humano y bovino. Dado que el virus bovino WC3 es naturalmente atenuado para el ser humano y no protege ampliamente de otras variantes del rotavirus, cada virus reordenado contiene un gen que expresa una proteína de la cápsula de las cepas humanas más comunes. El ensayo de la vacuna Rotateq fue realizado en 35.042 niños que recibieron la vacuna y 34.003 que recibieron un placebo, en Finlandia y Estados Unidos.

A pesar de estas diferencias, ambas vacunas (la Rotarix y la Rotateq) han demostrado una gran eficacia. Las ligeras diferencias entre el 85% de eficacia de la Rotarix y el 98% de la Rotateq pueden ser explicadas porque el ensayo de la Rotarix fue realizado en niños de poblaciones de bajo y medio nivel de renta en América Latina, mientras que la vacuna de la Merck (Rotateq) fue ensayada en los Estados Unidos y Finlandia.

Un hecho importante, desde el punto de vista de la Sanidad pública es la gran reducción en el número de hospitalizaciones necesarias a causa de las gastroenteritis causadas por el rotavirus. En América Latina la reducción de la hospitalización por diarrea en niños menores de 1 año fue del 42%, y en los Estados Unidos y Finlandia del 63% en niños de 1 año de edad.

Quizás lo más importante después de la decepción con la vacuna Rotashield, retirada del mercado, fue que en ambos ensayos no se demostraron diferencias en la incidencia de la invaginación intestinal entre los niños vacunados y los que recibieron un placebo.

Cuando sea concedida la licencia de las autoridades sanitarias para la utilización de las vacunas, en los Estados Unidos y en Europa, es de esperar (afirma el editorial del NEJM) una reducción sustancial en las hospitalizaciones invernales, las visitas a dispensarios y clínicas y las pérdidas de días de trabajo por los padres de los niños enfermos. Después de un largo tiempo de espera, parece haber llegado el momento de disponer de una vacuna efectiva y segura contra el rotavirus.

Fuente: The New England Journal of Medicine

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Sabado, 17 de Mayo del 2008

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