"Me detectaron un nódulo benigno en la glándula tiroides. En cuanto al tratamiento, me han aconsejado dos opciones distintas: operarme o no. ¿Qué me aconsejan?"
Ana Rodríguez
Damos por supuesto que el carácter benigno del nódulo tiroideo ha sido establecido mediante un punción-biopsia con aguja fina por aspiración. Si ha sido así, aunque este nódulo pueda crecer, no es canceroso y no se extiende por el resto de la glándula.
También damos por supuesto que su médico no ha detectado ni síntomas ni signos de que el nódulo produzca un exceso de hormona tiroidea (hipertiroidismo).
Si esto así, la opción predominante es la “esperar y ver” su evolución, mediante un control periódico a intervalos regulares, bien establecidos. Si el nódulo creciera en el curso de estos exámenes periódicos sería necesaria una nueva biopsia, para confirmar su benignidad.
Si un nódulo benigno permanece inmodificado en su tamaño, se considera que no es necesario otro tratamiento que su vigilancia periódica.
Otra opción, propuesta por algunos, es tratar el nódulo con una forma de hormona tiroidea sintética (levotiroxina) con la idea de emitir una señal a la glándula hipófisis para que frene su producción de la hormona estimulante del tiroides (TSH) que sería la responsable de crecimiento del nódulo. No hay prueba clara de que este tratamiento reduzca el nódulo tiroideo. Por lo demás, esta opción no está exenta de riesgo, por lo que no es recomendada por centros de prestigio, como la Clínica Mayo.