El consumo de cafeína durante el embarazo es un riesgo para el crecimiento del feto. A esta conclusión se llega en un artículo publicado online en el Bristish Medical Journal por el CARE Study Group de la Universidad de Leicester (Reino Unido).
El objetivo de la investigación, de carácter prospectivo, ha sido examinar la asociación entre el consumo maternal de cafeína y la disminución del crecimiento fetal.
Han participado en el estudio las unidades de maternidad de dos grandes hospitales del Reino Unido.
Las participantes han sido 2.635 mujeres embarazadas, con gestaciones de bajo riesgo, reclutadas entre la 8ª y la 12ª semana del embarazo.
El consumo total de cafeína de cada participante, aportada por cualquiera fuente, fue cuantificado desde 4 semanas antes de la concepción y a través del embarazo.
El resultado ha sido que el consumo de cafeína a lo largo del embarazo se asocia con un incremento del riesgo de que se produzca una restricción en el crecimiento del feto. El umbral de cafeína consumida a partir del cual esta asociación es significativa no ha podido ser determinado, aunque los datos de los autores confirman que esta asociación se reduce en aquellas mujeres en las que consumen menos de 100 mg/día.
Desde el punto de vista práctico, el consejo, derivado de estos hallazgos es claro: Las mujeres que contemplan quedar embarazadas deben eliminar o reducir el consumo de cafeína, sea cual sea la fuente, desde antes de la concepción. Una vez que el embarazo ha sido confirmado, deben hacer todos esfuerzos posibles para no consumir cafeína o reducir su consumo.