Niños pequeños e imágenes de violencia
En una revisión de publicaciones relevantes en las que se analizan los efectos de la violencia exhibida en los medios de comunicación sobre los niños, investigadores de la Escuela de Psicología de la Universidad de Birmingham, Reino Unido, llegan a la conclusión de que, desde la perspectiva de la salud pública, existe evidencia de que las imágenes de violencia tan frecuentes en los videojuegos y en la televisión influyen sobre los pensamientos y las emociones de los niños pequeños, incrementando la posibilidad de que se conviertan en agresivos.
Los autores del estudio han revisado numerosas publicaciones sobre las efectos de la violencia en los media y han seleccionado cinco meta-análisis y una revisión casi sistemática, todas de autores norteamericanos.
La violencia en los medios de comunicación visual es definida como "el ejercicio de la fuerza física para lesionar o dañar personas o propiedades, así como tratar o usar personas y propiedades para causar lesiones corporales, o para interferir en su libertad personal"·
Tras el análisis de estas publicaciones, los autores llegan a la conclusión de que esta violencia visual influye a corto plazo sobre el modo de pensar y el estado emocional de los niños pequeños y la posibilidad de que se tornen agresivos, especialmente en los varones.
La evidencia de esta asociación entre violencia visual y agresividad es menos consistente en niños mayores y en adolescentes, así como, a largo plazo, en todas estas edades.
Los autores subrayan que es una suma de factores los que determinan la tendencia a la conducta agresiva: un temperamento agresivo del niño y el hecho de vivir en el seno de una familia violenta se conjugan para distorsionar sus ideas acerca de la confrontación física violenta, disminuir el papel de los valores morales en su conducta y estimular su preferencia por el cine, la TV y los videojuegos que exhiben explícitamente imágenes violentas; de este modo se cierra un circuito de autopotenciación ("feedback") positiva para la violencia y la agresividad.
Por último, los autores subrayan que sólo se ha demostrado una débil evidencia de asociación en aquellos estudios que tratan de relacionar la violencia en los medios de comunicación con el crimen.
Fuente:
The Lancet
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