Niños y autismo
En un artículo publicado en la revista Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine del mes de Abril de 2007, miembros de las Universidades de California en Sacramento y en Los Angeles, se proponen evaluar la sensibilidad (proporción de individuos CON la enfermedad que dan un resultado positivo a una determinada prueba o test) y la especificidad (proporción de individuos SIN la enfermedad que dan resultado positivo a una prueba o test) de una prueba que consiste en responder a su nombre cumplidos los 12 meses de edad, como método de screening
para detectar autismo y otros trastornos del desarrollo.
El estudio, de carácter prospectivo, se ha realizado en una población de niños que por sus antecedentes familiares estarían en riesgo de desarrollar autismo.
Los participantes han sido niños con riesgo de desarrollar autismo (55 niños con 6 meses de edad y 101 con 12 meses de edad) así como un grupo de control sin riesgo conocido (43 niños de 6 medes de edad, 46 niños de 12 meses de edad). Hasta la fecha, 46 niños del grupo de riesgo y 25 del grupo de control han sido seguidos durante 24 meses.
Los niños fueron examinados mediante la aplicación de un programa estructurado para el diagnóstico de autismo.
Los resultados fueron los siguientes: A la edad de 6 meses no se demostró tendencia estadística significativa, en el grupo de control, a requerir menos llamadas con su nombre que en el grupo con riesgo de autismo.
A la edad de 12 meses, el 100% de los niños del grupo de control "pasaron" la prueba, respondiendo a la primera o segunda llamada, mientras que solo el 86% de los niños del grupo con riesgo de autismo respondió a la primera o segunda llamada.
En tres cuartas partes de los niños que fallaron en la prueba se identificaron problemas de desarrollo a los 24 meses de edad.
La especificidad del fallo en la respuesta a la llamada por su nombre (proporción de individuos SIN la enfermedad que dan un resultado positivo a una determinada prueba o test) es del 0,89 para los niños con respecto al autismo y del 0,94 para otros retrasos en el desarrollo.
La sensibilidad (proporción de individuos CON la enfermedad que dan un resultado positivo a una determinada prueba o test) fue del 0,50 para los niños con respecto al autismo y del 0,39 para cualquier otros retrasos en el desarrollo.
La conclusión de los autores es la siguiente: No responder a las primeras llamadas por su nombre a la edad de 12 meses es muy sugestivo de anormalidades en el desarrollo aunque NO identifica todos los niños con riesgo de problemas de desarrollo.
La falta de respuesta a la llamada por su nombre NO se encuentra en todos los niños que más tarde serán diagnosticados de autismo u otros problemas del desarrollo.
A los 12 meses de edad, un fallo en la respuesta a las primeras llamadas por su nombre puede ser un rasgo de autismo.
Fuente: Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine
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