En un estudio publicado online en la revista The American Journal of Medicine por investigadores de la Harvard Medical School (Boston, EEUU) y de la University of Columbia (Vancouver, Canadá), se proponen averiguar si, en las conocidas relaciones entre hábito de fumar y psoriasis, el hecho de fumar ocurre antes del comienzo de la enfermedad.
La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel, de etiología desconocida, caracterizada por la presencia de placas resecas, enrojecidas, recubiertas de escamas de color plateado (placas eritemo-escamosas), localizadas con preferencia en la piel que recubre los codos, las rodillas, el cuero cabelludo, la cara y la región lumbar, aunque cualquiera otra área de la superficie cutánea puede ser afectada.
La psoriasis es una enfermedad cutánea no contagiosa, con tendencia a aparecer en determinadas familias, que suele manifestarse por primera vez en la adolescencia (aunque puede hacerlo a cualquier edad), por lo que se considera como un trastorno hereditario, de origen genético, que afecta al sistema inmunitario del organismo ("enfermedad autoinmune").
El estudio ha sido realizado en una población de 79.000 enfermeras, sometidas a un seguimiento medio de 14 años.
Los resultados han sido los siguientes:
- Durante el seguimiento fueron detectados 887 casos de psoriasis en la población de enfermeras estudiada.
- Comparadas con las mujeres que nunca habían fumado, el riesgo de psoriasis fue un 37% mayor entre las que habían fumado y un 78% más elevado entre las que en la actualidad fumaban.
- Mientras más habían fumado a lo largo de los años, el riesgo era más elevado y era necesario que transcurrieran dos décadas después de haber dejado de fumar para el riesgo disminuyera hasta ser similar al de las mujeres que no habían fumado.
- El equipo investigador también encontró que la exposición al fumar pasivo durante el embarazo o la infancia se asociaba con un incremento del riesgo de padecer psoriasis.
La conclusión de los autores es que los hallazgos de este estudio sugieren que existe una fuerte relación entre el hábito de fumar y el riesgo de desarrollar psoriasis.
No obstante, los autores reconocen que la psoriasis es una enfermedad autoinmune muy compleja, y que existen bastante personas con psoriasis que nunca han fumado.
Fuente: The American Journal of Medicine