Las mujeres de EE.UU. de mediana edad pueden reducir en un 50% el riesgo de muerte prematura con un estilo de vida saludable. A esta conclusión llegan investigadores de la Harvard Medical School al comprobar, en una población 77.782 mujeres con edades comprendidas entre 34 y 59 años, seguidas durante 24 años, cómo con un estilo de vida saludable (no fumar, hacer ejercicio físico de forma regular, seguir una dieta saludable y mantener el control del peso corporal) puede prevenirse el 55% de muertes prematuras causadas por enfermedades crónicas.
Dicho de otra manera, el 55% de las muertes prematuras puede ser atribuido a una combinación de 4 factores de riesgo:
- el hábito de fumar,
- no hacer ejercicio,
- tener sobrepeso u obesidad y
- seguir una dieta insaludable.
El 28% de las muertes prematuras ocurridas durante los 24 años de seguimiento puede ser atribuido al hábito de fumar.
Seguir un estilo de vida saludable reduce la mortalidad por cáncer en un 44% y en un 72% la mortalidad por enfermedad cardiovascular.
La conclusión práctica es que adoptar un estilo de vida saludable, lo que implica no fumar, hacer ejercicio físico de forma regular, seguir una dieta saludable y mantener el control del peso corporal, se asocia con una reducción del riesgo de mortalidad prematura en las mujeres en la edad media de la vida.
En consecuencia, desde el punto de vista de la salud pública, los esfuerzos por erradicar el hábito de fumar y por estimular la actividad física regular y las dietas saludables deben ser intensificados.
Fuente: British Medical Journal