En un artículo publicado en la revista Archives of Internal Medicine del 14 de Julio de 2008, investigadores de la Universidad de North Carolina (Chapel Hill), se proponen evaluar la prevalencia de un bajo deseo sexual y del trastorno psicológico conocido como deseo sexual hipoactivo, en una amplia muestra de mujeres de los Estados Unidos.
Las participantes en el estudio han sido 2.207 mujeres con edades comprendidas entre 30 y 70 años y con relaciones estables (3 o más meses), que fueron entrevistadas por teléfono. El análisis se centró en 755 mujeres en la premenopausia, 552 mujeres en plena menopausia natural y 637 en una menopausia inducida quirúrgicamente.
El bajo deseo sexual fue definido utilizando el dominio “deseo sexual” del “Profile of Female Sexual Function” desarrolado por los laboratorios Procter & Gamble, y el trastorno conocido como deseo sexual hipoactivo (HSDD, siglas por Hipoactive Sexual Desire Disorder) se definió por la presencia de 3 criterios:
a) Deficiencia o ausencia de fantasías sexuales y de deseo de actividad sexual;
b) la deficiencia en el deseo sexual provoca estrés en la mujer y dificulta las relaciones interpersonales;
c) la falta de deseo sexual no puede ser atribuida a otra causa.
Los resultados fueron los siguientes: la prevalencia del bajo deseo sexual varía entre el 26,7% de las mujeres premenopáusicas y el 52,4% de las mujeres con menopausia de causa natural. La prevalencia del trastorno por deseo sexual hipoactivo (HSDD) fue más elevada en las mujeres con menopausia de causa quirúrgica.
Las conclusiones son las siguientes: la prevalencia del bajo deseo sexual es más elevada en las mujeres menopáusicas, sean de causa natural o quirúrgica, que en las mujeres en la pre-menopausia.
El trastorno psicológico conocido con deseo sexual hipoactivo es dos veces más frecuente entre las mujeres con una menopausia provocada por una intervención quirúrgica, cuando se compara con las mujeres en la premenopausia.