En la mujer que no recibe estrógenos en la menopausia, un parche de testosterona diario mejora su actividad sexual. Ésta es la conclusión de una investigación en Canadá, Estados Unidos, Francia y Suecia, realizada dentro del Women´s Health Program, y coordinada desde la Universidad de Monash (Australia), y publicada en The New England Journal of Medicine del 6 de Noviembre de 2008.
La investigación, en la que han colaborado los Laboratorios Procter & Gamble, se ha planteado como un ensayo clínico de 52 semanas de duración, a doble-ciego y controlado por placebo, en una población de 814 mujeres aquejadas de escasa e insatisfactoria actividad sexual. Las participantes fueron asignadas a recibir un parche de 150 o de 300 miligramos de testosterona al día, o un placebo.
La eficacia de esta medicación fue evaluada, durante un periodo de 52 semanas, a llegar a la semana 24, tomando nota de la frecuencia de los actos sexuales y de la satisfacción alcanzada.
El incremento de la frecuencia de actos sexuales satisfactorios fue significativamente mayor en las mujeres que a las que se le aplicó en la pared abdominal un parche 300 miligramos de testosterona por día, cuando se compararon con el grupo de mujeres que recibieron un parche con un placebo.
Este resultado satisfactorio no se observó en las mujeres a las que se les aplicó un parche con 150 miligramos de testosterona.
Una conclusión de los autores que aconseja prudencia en su aplicación práctica: Los efectos a largo plazo de la aplicación de parches de testosterona, con inclusión de los efectos sobre la mama, son aún inciertos.