Más sobre los riesgos de la hormonoterapia
En un artículo publicado en el Journal of American Medical Association del 6 de octubre de 2004, miembros del grupo Women´s Health Iniatiative Investigators, llegan a la conclusión de que así como la hormonoterapia con estrógeno + progestina dobla el riesgo de trombosis venosa profunda, este riesgo se incrementa significativamente en las mujeres mayores de 60 años, así como en las mujeres con sobrepeso y obesidad.
El estudio, aleatorizado, a doble ciego y controlado, se ha realizado en una población de 16.608 mujeres postmenopáusicas con edades comprendidas entre 50 y 79 años reclutadas en 40 centros médicos de los EE.UU. y seguidas durante 5.6 años.
Las mujeres reclutadas recibieron 0.625 mg/ día de estrógeno equino conjugado + 2,5 mg de acetato de medroxiprogesterona, o bien un placebo.
Los resultados han sido los siguientes: 167 mujeres que siguieron una hormonoterapia combinada desarrollaron trombosis venosa profunda, y tan sólo 76 mujeres en el grupo de mujeres a las que se les administró un placebo.
En las mujeres entre 60 y 69 años el riesgo de desarrollar una trombosis venosa profunda fue 4,3 veces mayor, mientras que las mujeres en la década de los 70 años el riesgo llegó a ser 7,5 veces mayor.
El riesgo de trombosis venosa profunda también se incrementa significativamente en las mujeres con sobrepeso y obesidad que siguieron una hormonoterapia combinada. Para las mujeres con sobrepeso el riesgo fue 3,5 veces mayor que en las mujeres con peso normal y para las mujeres obesas el riesgo fue 5,6 veces mayor.
En resumen, se demuestra un incremento del riesgo de trombosis venosa profunda en las mujeres que fueron asignadas a la hormonoterapia postmenopáusica combinada de estrógeno + progestina en la población estudiada (Women´s Health Iniciative): la edad , el sobrepeso y la obesidad incrementan el riesgo asociado a la hormonoterapia.
Las mujeres delgadas y más jóvenes presentan un riesgo absolutamente más bajo de trombosis venosa profunda, aunque su riesgo fue el doble comparado con el de las mujeres que tomaron un placebo.
Las implicaciones de estos hallazgos pueden ser importantes a la hora de utilizar la hormonoterapia combinada en el tratamiento de los síntomas de la menopausia.
Fuente: JAMA
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