Luz solar y sueño nocturno de los bebés
En un estudio publicado en la revista Journal of Sleep Research del mes de Noviembre de 2004, miembros de la Facultad de Psicología de la Universidad John Moores de Liverpool, Reino Unido, se plantean investigar las relaciones entre la exposición a la luz solar y los patrones de sueño y llanto de los recién nacidos a término y sanos, viviendo ya en casa y sujetos a la cotidiana rutina doméstica.
Cincuenta y seis recién nacidos (26 niños y 30 niñas) fueron monitorizados durante tres días consecutivos a las 6, 9 y 12 semanas de edad. Las medidas realizadas en los niños incluyeron la colocación de un monitor de su actividad física en el tobillo, un monitor de la luz externa recibida y un diario del llanto (Baby Day Diary), en el cual los padres recogían los períodos de sueño, de llanto, de alimentación y otras conductas, con 5 minutos de intervalo a lo largo de un período de 24 horas.
Los hallazgos sugieren que los niños lloran más a las 6 semanas de edad que a las 9 y 12 semanas. También se demuestra un pico de llanto en las primeras horas de la tarde, entre las 6 y las 12 semanas de edad.
Existe una asociación entre el llanto y el sueño, de modo que los niños con niveles elevados de llanto en las primeras horas de la tarde, a las 6 semanas de edad, dormían menos por la noche, a lo largo de un periodo de 24 horas.
Durante el desarrollo del estudio se produjo una gradual desviación en los niños hacia un aumento del período de sueño durante la noche. Dormir bien a las 6 semanas fue una buena indicación de más tiempo de sueño a las 9 y a las 12 semanas.
Los niños que dormían bien durante la noche eran los que habían sido expuestos significativamente a más luz solar en las primeras horas de la tarde.
Estos datos sugieren que la exposición a la luz solar a primeras horas de la tarde, en el niño que vive en el ambiente doméstico normal, tiene influencia sobre el desarrollo de su ritmo circadiano.
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