En un artículo publicado online en la revista Journal of Epidemiology and Community Health, miembros del Karolinska Institute (Estocolmo, Suecia), se proponen investigar los efectos del crecimiento fetal y en la infancia sobre los intentos de suicidio, tanto el realizado con métodos violentos como no-violentos (auto-envenenamiento). Esta investigación se ha planteado a partir de la ya conocida asociación entre la longitud medida en el momento de nacer y los intentos de suicidio.
Han participando en el estudio 318.953 varones que fueron seguidos desde la fecha de su nacimiento (1973-1980) hasta la fecha de su intento de suicidio, fecha de muerte, emigración o hasta el final del año 1999.
Los resultados han sido los siguientes:
- El riesgo de intento de suicidio se incrementa en los hombres con un reducido crecimiento longitudinal durante su vida fetal, independientemente de los niveles de la estatura alcanzada durante su vida adulta.
- Los hombres con una longitud apropiada al nacer de acuerdo con su edad gestacional, pero con una corta estatura durante su vida adulta, también presentaron un riesgo incrementado de intentos de suicidio.
- Una longitud reducida al nacer, respecto a su edad gestacional, se relaciona, con mayor significación estadística, con los intentos de suicidio violento.
- El riesgo de intento de suicidio violento se incrementa con más significación estadística en los hombres con bajo peso al nacer a pesar de tener una estatura adecuada en la vida adulta.
Las conclusiones son las siguientes: La asociación inversa (a menos, más) entre el crecimiento durante la vida fetal y los intentos de suicidio no parece ser modificada por el crecimiento en longitud durante la infancia. La corta estatura adulta parece ser un riesgo adicional. La corta longitud al nacer parece incrementar especialmente el riesgo de intentos de suicidio violento.
Fuente: Journal of Epidemiology and Community Health