Liposucción vs. dieta y estilo de vida
En un artículo publicado en la revista New England Journal of Medicine del 17 de junio de 2004, investigadores del Centro de la Nutrición Humana de la Washington University School of Medicine de St. Louis, EE.UU., se proponen analizar si los efectos de una amplia liposucción de la grasa acumulada en la pared abdominal, aparte del objetivo estético, inducen también una disminución de aquellos factores metabólicos que se consideran factores de riesgo para padecer una enfermedad de las arterias coronarias en las mujeres con obesidad abdominal.
La denominada obesidad abdominal se manifiesta por un aumento de la circunferencia corporal medida a nivel de la cintura, un incremento de la grasa subcutánea acumulada en la pared abdominal y un aumento de la grasa visceral intraabdominal, hechos anatómicos que se asocian, desde el punto de vista del metabolismo, con un incremento de la resistencia a la acción de la insulina en los tejidos [hígado, músculo esquelético y tejido adiposo] y otros factores metabólicos que se consideran factores de riesgo para la enfermedad coronaria.
Aunque tanto la grasa subcutánea de la pared abdominal como la grasa visceral se asocian con un incremento en la resistencia a la insulina, no se conoce si uno o ambos depósitos de grasa están realmente implicados en la patogenia de la resistencia a la insulina y si simplemente se asocian a las complicaciones metabólicas de la obesidad.
Lo que sí se sabe es que la redución del peso corporal mediante una dieta apropiada y ejercicio mejora las complicaciones metabólicas de la obesidad abdominal.
Los autores han estudiado la sensibilidad a la insulina en los tejidos (hígado, músculo esquelético y tejido adiposo), así como los niveles en plasma de mediadores inflamatorios, en 15 mujeres obesas, antes y entre 10 y 12 semanas después de serles practicada una liposucción abdominal. Ocho de las mujeres tenían un tolerancia normal a la glucosa y siete padecían una diabetes tipo 2 .
Los resultados del estudio han sido que la liposucción de la pared abdominal, por sí sola, no modifica significativamente la sensibilidad a la insulina [en el hígado, músculo esquelético y tejido adiposo] ni altera la concentración en el plasma de los marcadores inflamatorios [proteína - C reactiva, interleucina-5, factor de la necrosis tumoral alfa y adiponectina]. Tampoco mejora otros factores de riesgo para la enfermedad coronaria como son la presión arterial y la concentración en el plasma de glucosa, insulina y lípidos.
La conclusión es que la disminución -mediante liposucción- del volumen del tejido adiposo acumulado subcutáneamente en la pared abdominal, por sí sola, no consigue los beneficios metabólicos que se logran con las medidas dietéticas y de estilo de vida [ejercicio físico].
Fuente: NEJM
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