El consumo de ciruelas pasas puede frenar el desarrollo de la ateroesclerosis. A esta conclusión llega un artículo publicado en la revista The British Journal of Nutrition del mes de Enero de 2009. Sus autores, miembros del Departamento de Ciencia de los Alimentos y de la Nutrición de la Universidad de Minnesota, EEUU, se proponen investigar (en ratones genéticamente modificados para hacerlos muy susceptibles al rápido desarrollo de lesiones de ateroesclerosis en sus arterias, alimentados con dietas que contienen colesterol) los efectos de la incorporación a dicha dieta de ciruelas pasas, preparadas en forma de polvo, sobre el desarrollo de la ateroesclerosis en las paredes de sus arterias.
Las ciruelas pasas son ricas en pectina, sustancia que ejerce un fuerte efecto reductor de los niveles en el suero del colesterol, además de un poseer un potente efecto anti-oxidante.
Los resultados han sido que cuando las ciruelas pasas, administradas en forma de polvo seco, se incorporan, en una proporción del 4,75%, a la dieta del ratón, se reduce significativamente el área de las paredes de todo el sistema arterial, incluido el arco aórtico, que presentan lesiones ateroescleróticas (placas de ateroma).
Según los autores, sus hallazgos, al conseguir demostrar reducción de la ateroesclerosis en el sistema arterial mediante la administración de ciruelas pasas, administradas en forma de polvo seco, refuerzan la idea de que el consumo de frutas en general, y de ciruelas pasas en particular, puede ser útil para reducir el riesgo de enfermedad cardíaca y de ictus cerebral.