La enfermedad de Alzheimer y su conexión con el colesterol
La Enfermedad de Alzheimer es la forma más frecuente de demencia, afectando a más de 15 millones de individuos en todo el mundo. Debido al progresivo incremento de la esperanza de vida, se calcula que en el año 2050 probablemente un 25% de los individuos que vivirán en el hemisferio occidental tendrán 65 y más años de edad, de los cuales un tercio podrían desarrollar la Enfermedad de Alzheimer.
El fenómeno característico de la Enfermedad de Alzheimer es la acumulación anormal de la proteína ß-amiloide (Aß) en el tejido cerebral, formando placas extracelulares, depósitos en los vasos sanguíneos y fibrillas en el interior de las neuronas, de modo especial en determinadas regiones del cerebro.
Tanto la generación como la eliminación de la Aß están reguladas por el colesterol, como se demuestra por el hecho de que niveles elevados del colesterol incrementen la proteína ß-amiloide (Aß) en la mayor parte de los modelos animales de Enfermedad de Alzheimer (EA), mientras que, paralelamente, los fármacos que inhiben la síntesis del colesterol , como las statinas, disminuyen la deposición de dicha proteína Aß en los diversos modelos experimentales de EA. En este sentido, cabe recordar que el cerebro es el órgano con el más elevado contenido en colesterol del organismo humano (20% del total del colesterol corporal).
Los individuos con niveles elevados de colesterol son más susceptibles a la Enfermedad de Alzheimer, aparentemente bajo la influencia de un genotipo (el APOE e 4).
La ApoE es una de las más importantes apolipoproteínas del plasma y la principal proteína transportadora del colesterol en el cerebro. En los seres humanos existen tres alelos del gen APOE, que es el que expresa la proteína ApoE: e 2, e 3 y e 4. Pues bien, numerosos estudios han confirmado que el alelo APOE e 4 es el factor de riesgo más prevalente para padecer la Enfermedad de Alzheimer. No obstante, el gen no es ni necesario ni suficiente para provocar la Enfermedad de Alzheimer; sólo incrementa el riesgo de padecer la enfermedad. El mecanismo por el cual existe esta asociación entre la Enfermedad de Alzheimer y el gen APOE e 4 no es conocido, aunque es posible la ApoE contribuya a la deposición de la Aß en el tejido cerebral.
Estudios recientes muestran que no es sólo la cantidad total de colesterol, sino también la distribución del colesterol en el interior de las neuronas, los factores que influyen en la génesis de la proteína Aß en la Enfermedad de Alzheimer.
Dado que los resultados de algunos estudios indican que las statinas, fármacos que reducen el nivel de colesterol sérico, protegen contra la Enfermedad de Alzheimer, se han iniciado recientemente ensayos clínicos para dilucidar si el descenso sistemático de los niveles plasmáticos y neuronales del colesterol sería una estrategia viable para prevenir y tratar la Enfermedad de Alzheimer. De todas maneras, es necesaria una mayor comprensión del metabolismo del colesterol en el cerebro, para entender mejor los mecanismos de la conexión entre la Enfermedad de Alzheimer y el colesterol.
Fuente: Nature
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