Inyecciones intramusculares en obesos
En un artículo publicado online en el British Medical Journal, el autor, anestesiólogo del Jersey General Hospital, Jersey, Reino Unido, se propone examinar la profundidad de la grasa subcutánea en el área de la región glútea donde se aplican las inyecciones intramusculares.
Los participantes han sido 100 pacientes consecutivos en los que se había realizado una tomografía axial computorizada de la pelvis. Se midió la distancia mínima entre la superficie de la piel y el borde muscular más cercano a los dos puntos donde se aplica la inyección intramuscular en la región glútea:
- La región glútea anterior o ventral, que se delimita con la siguiente maniobra: se coloca la palma de la mano sobre el trocáncer mayor (articulación de la cadera), el dedo índice sobre la espina ilíaca anterosuperior y el dedo medio a lo largo del segmento posterior de la cresta iliaca. La inyección se realiza perpendicularmente en el centro de la V formada por los dedos índice y medio separados (ver gráfico).
- La región glútea posterior o dorsal que corresponde la cuadrante superior y externo de la nalga (ver gráfico).
Los resultados han sido los siguientes: Respecto a la región glútea anterior o ventral, en 12 pacientes el músculo más cercano a la piel se encontraba a más de 35 mm (la longitud de una aguja intramuscular de cono verde en el Reino Unido) y en 26 pacientes la profundidad muscular era superior a los 25 mm (la longitud de una aguja intramuscular de cono azul).
Respecto a la región glútea posterior o dorsal, la profundidad del plano muscular variaba de 7.5 mm a 59.8 mm (media de 32.0 mm). En 43 pacientes la profundidad muscular era superior a 35 mm, y en 72 pacientes superior a los 25 mm.
La edad no se correlacionaba significativamente con la profundidad muscular en la región glútea posterior, pero sí con la profundidad en la región glútea anterior.
En lo que se refiere al sexo, la profundidad muscular era claramente diferente entre hombres y mujeres:
- En la región glútea anterior, 10 de 69 mujeres (16%) tenían un profundidad muscular superior a los 35 mm, y 22 mujeres (36%) una profundidad muscular superior a los 25 mm, mientras que 2 de 39 hombres (5%) tenían una profundidad muscular superior a los 35 mm y 4 (10%) a los 25 mm.
- En la región glútea posterior, 35 (57%) mujeres tenían un profundidad muscular superior a los 35 mm y 55 (90%) superior a los 25% mm, mientras que en los hombres 8 (21%) tenían una profundidad muscular superior a los 35 mm y 17 (44%) superior a los 25 mm. Todas las diferencias entre mujeres y hombres eran estadísticamente significativas.
Las conclusiones del autor son las siguientes: En la región glútea anterior, debido al grosor de la capa de grasa, las inyecciones intramusculares con agujas largas (35 mm), de cono verde, serían realmente subcutáneas en el 12 % de los pacientes (16% de mujeres y 5% de hombres) y para agujas más cortas (25 mm), de cono azul, las inyecciones presuntamente intramusculares serían en realidad inyecciones realmente subcutáneas en el 26% de los casos (36% de mujeres y 10% de hombres).
En la región glútea posterior, las agujas largas (35 mm) no alcanzan el plano muscular en el 43% (57% de mujeres y 21% de hombres) y las agujas cortas (25 mm) no alcanzan el músculo en el 72% (90% de las mujeres y 44% de los hombres).
Aunque el autor reconoce que el número de participantes en el estudio es pequeño, ha sido reclutado en una población local y no incluye extremos de edades, sus resultados muestran que en una minoría significativa de pacientes las agujas intramusculares de longitud estándar no alcanzan el plano muscular, por lo que, en realidad, son inyecciones subcutáneas.
En consecuencia, ante el incremento de la obesidad en la población, debe prestarse atención a la adiposidad en la región glútea (tanto anterior como posterior) para que, en el caso de que se haya elegido la ruta glútea para la inyeción de un medicamento, se utilizen agujas intramusculares de longitud apropiada.
Fuente: British Medical Journal
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