En las mujeres ancianas el insomnio se asocia con mayor riesgo de caídas de manera independiente del uso de somníferos . Esta es la conclusión de una investigación realizada por varios centros médicos de los EEUU, coordinados desde la Universidad de California (San Francisco).
Han participado en el estudio 2.978 mujeres, con una edad media de 84 años. El sueño nocturno y la inactividad durante el día fueron medidas mediante actigrafía, durante un mínimo de tres periodos consecutivos de 24 horas (duración media 86,3 horas).
La actigrafía valora la actividad física mediante un dispositivo del tamaño de un reloj pulsera que almacena la información sobre los movimientos de la mano del individuo explorado y puede realizarse durante muchos días y noches consecutivos, en su propio domicilio.
Se valoró la frecuencia de las caídas y se tomó nota del uso o no de somníferos; la mayoría utilizaba para dormir benzodiacepinas de larga o de corta duración.
El estudio estadístico demostró que la duración total del sueño durante la noche y la fragmentación del sueño se relacionaban con el riesgo de caídas repetidas en las mujeres ancianas, de manera independiente del uso de benzodiacepinas para dormir.