Infliximab, efectivo en la psoriasis moderada
En un artículo publicado en la revista The Lancet del 15 de Octubre de 2005, investigadores de las universidades de Gottingen, Alemania, Zurich, Suiza, Western Ontario, London, Ontario, Canadá, Hospital L´Archet, Niza, Francia y Hope Hospital, Universidad de Manchester, se proponen estudiar la eficacia y la seguridad del tratamiento continuado de pacientes con psoriasis mediante la administración de infliximab, un anticuerpo monoclonal que se conjuga y neutraliza al factor de la necrosis tumoral alfa (TNFα).
La psoriasis es una enfermedad crónica de la piel y de la uñas, caracterizada por la presencia de placas resecas, enrojecidas, recubiertas de escamas de color plateado, localizadas con preferencia en la piel que recubre los codos, las rodillas, el cuero cabelludo, la cara y la región lumbar, aunque cualquiera otra área de la superficie cutánea puede ser afectada. Es un trastorno hereditario, de origen genético, que afecta al sistema inmunitario del organismo, es decir, una "enfermedad autoinmune" (Ver gráfico).
Unas sustancias denominadas citoquinas, liberadas por los linfocitos T y las células cutáneas productoras de queratina, denominadas queratinocitos, juegan un papel clave en la formación de las típicas placas cutáneas.
Una citoquina, el factor de la necrosis tumoral alfa (TNFα), mediador clave en muchas enfermedades inflamatorias, parece jugar un importante papel en la génesis de la psoriasis. En un nuevo modelo experimental de psoriasis en el ratón, el TNFα es la principal citoquina en que se promueve la activación y proliferación de las células T localizadas en la piel, claves en la formación de las placas de la psoriasis. La actividad de las placas se correlaciona con la concentración local y general del TNFα en el organismo del paciente.
El infliximab (Remicade® en los Estados Unidos) es un anticuerpo monoclonal (construido combinando secuencias procedentes de ratón con secuencias humanas) que inhibe la acción del factor de la necrosis tumoral alfa (TNFα) y que hasta ahora había sido utilizado en el tratamiento de otras enfermedades inflamatorias, como la artritis reumatoide.
En este ensayo clínico fase III (un ensayo clínico en el que los resultados obtenidos en las personas a las que se administra el nuevo tratamiento se comparan con los resultados conseguidos en personas que toman el tratamiento estándar) realizado en varios centros de investigación clínica (ensayo multicéntrico y a doble ciego, 378 pacientes con placas de psoriasis de moderadas a graves, recibieron infusiones de infliximab (5 mg/kg de peso) o de un placebo a las semanas 0, 2 y 6, y después cada 8 semanas, hasta la semana 45.
Al llegar a la semana nº 10, el 80% (242/301) de los pacientes tratados con infliximab consiguieron al menos un 75% de mejoría con respecto a la línea de partida y el 57% (172/301) consiguieron al menos un 90% de mejoría comparados con el 3% y el 1% respectivamente en el grupo placebo. En la semana nº2 la mejoría fue del 82% para el infliximab y del 4% para el placebo. En la semana nº50 una mejoría del 75% se demostró en el 61% de los pacientes tratados con infliximab y del 90% en el 45% de los pacientes. El infliximab fue bien tolerado en la mayoría de los pacientes.
La conclusión es el infliximab es efectivo tanto en el tratamiento inicial como en el tratamiento continuado de los pacientes con psosiasis de grado moderado o grave, con un elevado porcentaje de pacientes que mantienen mejorías del 75% y del 90% (según el índice PASI, siglas por Psoriasis Area and Severity Index) a lo largo de 1 año.
Fuente: The Lancet <
|