El ictus del teléfono identificado en Canadá
En un hombre de 63 años, diabético, con hipertensión arterial y enfermedad de las arterias coronarias, una conversación telefónica de 56 minutos, desarrollada toda ella con el auricular apoyado contra el oído derecho, lo que implicaba una rotación forzada de la cabeza con hiperextensión del cuello, provocó una obstrucción de la arteria vertebral del mismo lado a lo largo de su curso, hasta propiciar el desarrollo de una hemiparesia izquierda, una vez dada por concluida la larga conversación.
A su ingreso en el Timmins Hospital, de Ontario, el empedernido conversador telefónico presentaba una paresia facial izquierda, con marcada debilidad en el brazo y en la mano del mismo lado (hemiparesia izquierda).
Una tomografía axial computerizada (TAC) de la cabeza y del cuello puso de manifiesto una calcificación en la arteria vertebral derecha y un pequeño infarto en la mitad derecha del tronco cerebral. El cuadro clínico de este paciente ha sido calificado por el autor de la nota clínica como "telephone stroke" o "ictus del teléfono".
Una isquemia y el consiguiente infarto en el tronco cerebral puede ocurrir si una postura muy forzada del cuello -en la que se retuerce la arteria vertebral del lado correspondiente- se mantiene durante más de 10 minutos. Estas obstrucciones de la circulación cerebral como consecuencia de torsiones de la arteria vertebral habían sido descritas previamente durante técnicas de manipulación quiropráctica del cuello, prolongadas intervenciones odontológicas, maniobras forzadas de intubación traqueal en la anestesia general y, también, en establecimientos dedicados a tratamientos de estética capilar y facial (el denominado "beauty parlor stroke syndrome" o "síndrome del ictus del salón de belleza").
Dada la relación temporal entre la prolongada conversación telefónica y el ictus cerebral, y excluidas otras causas, el autor de esta breve nota clínica publicada en el Canadian Medical Association Journal del 12 de noviembre de 2002, llega a la conclusión de que el infarto cerebral fue muy probablemente el resultado de la obstrucción de la arteria vertebral del mismo lado en el que se apoyaba el auricular, mantenido éste en posición, entre la cabeza y el hombro, mediante la rotación e hiperextensión del cuello.
En conclusión, cualquiera que mantenga largas conversaciones por teléfono, especialmente personas de edad avanzada, debe cambiar con frecuencia de lado al auricular o utilizar teléfono de "manos libres".
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