Escuchar música tras un ictus puede ser beneficioso para la recuperación del paciente.
En los ancianos, adormilarse durante el día habitualmente, sin desearlo, puede ser un signo de riesgo de ictus cerebral.
Las concentraciones en el plasma de la vitamina C pueden servir como marcador biológico de un estilo de vida saludable y predecir el riesgo de ictus.