Ibuprofeno para tratar el dolor del cólico renal agudo
En un trabajo publicado online en junio de 2004 en el British Medical Journal, dos investigadoras del Departamento de Urgencias del St. George Hospital de Kogarah, Australia, llegan a la conclusión de que en el tratamiento del dolor de un cólico renal agudo los analgésicos no opiáceos (como el ibuprofeno -Norufen, Advil, Doctril, etc-), el cual pertenece al grupo de los analgésicos y antinflamatorios no-esteroideos- procuran una mayor reducción del dolor, y los pacientes requieren, a corto plazo, menos analgesia, que los tratados con analgésicos opiáceos como la petidina (Dolantina).
El cólico renal se caracteriza por un dolor de comienzo súbito que se inicia en una región lumbar y se irradia hacia la ingle, y es provocado generalmente por el paso de un cálculo a través de la vía urinaria o uréter.
El dolor es la consecuencia de una obstrucción brusca del flujo urinario, con el consiguiente incremento de la tensión en la pared de la vía urinaria.
El aumento de la presión en el interior de la cavidad de la pelvis renal estimula la síntesis local y la liberación de las denominadas prostaglandinas, lo que determina una dilatación de los vasos sanguíneos que condiciona un aumento de la diuresis, y esta mayor producción de orina incrementa, a su vez, la presión intrarrenal (el ibuprofeno actúa precisamente impidiendo la formación de prostaglandinas en el organismo, ya que inhibe la enzima ciclooxigenasa, clave en esta producción).
Las prostaglandinas liberadas actúan también sobre el uréter provocando un espasmo de su musculatura lisa, lo que aumenta el dolor del cólico.
En la mayor parte de los ensayos clínicos analizados por las autoras del trabajo se demuestra una mayor frecuencia de efectos adversos o no deseables (como las náuseas y los vómitos) en los pacientes tratados con analgésicos opiáceos, cuando se comparan con los tratados con analgésicos no opiáceos, como el ibuprofeno.
Fuente: BMJ
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