Hernia de hiato esofágico


En un artículo publicado online en la revista Gastroenterology en marzo de 2006, miembros de los departamentos de Medicina de la Northwestern University, Chicago, Illinois y del Baylor College of Medicine, en Houston, Texas, se proponen analizar la relación entre obesidad y la morfología de la unión esófago-gástrica, mediante estudios manométricos .

Fueron estudiados un total de 285 pacientes (108 hombres). La edad media de los pacientes fue de 51,0 años y su altura media y peso medio fueron 169,1 cm y 77,9 kilogramos respectivamente. Los valores medios del Índice de la Masa Corporal (IMC) y Circunferencia de la Cintura (CC) fueron 27,2 kg/m2 y 94,5 cm. No se encontraron diferencias significativas entre hombres y mujeres.

Los resultados fueron los siguientes :

- La presión intragástrica fue significativamente más elevada durante la espiración y la inspiración en los pacientes obesos y con sobrepeso, en comparación con los individuos con un IMC normal. De modo similar, se demostró una fuerte correlación entre la CC y la presión intragástrica.

- La presión intraesofágica, durante la inspiración y la espiración, fue significativamente más elevada en los individuos con sobrepeso y obesidad. en comparación con los individuos con IMC normal. Se demostró una fuerte asociación entre presión intraesofágica durante la espiración, tanto con el IMC como con la CC. La asociación entre presión intraesofágica durante la inspiración y los valores de IMC y CC fue débil.

- El gradiente medio de presión entre estómago y esófago [ GEPG] fue significativamente mayor en los pacientes obesos, comparados con los no obesos. No hubo diferencias en el GEPG medio en individuos normales y con sobrepeso durante la espiración, y sí las hubo durante la inspiración.

- La obesidad se asocia con una separación anatómica de los componentes de la unión esófago-gástrica, con elevación de la posición del esfínter esofágico inferior, lo que contribuye a la formación de una hernia del hiato esofágico del diafragma.

La conclusión de los autores es que la obesidad conduce a una alteración de la correlación entre las presiones a nivel de la unión entre el esófago y el estómago, la cual contribuye a que aumente el flujo del contenido gástrico hacia el esófago.

De modo especial, durante la fase inspiratoria de la respiración, el aumento de la presión intragástrica y el incremento del gradiente de presión entre el estómago y el esófagose correlacionan fuertemente con el Índice de la Masa Corporal. Ambos factores se correlacionan de manera aún más potente con la Circunferencia medida a nivel de la Cintura [CC] , lo que sugiere que este aumento de la circunferencia de la cintura pueda ser el mediador entre el IMC y el reflujo.

La obesidad también se relaciona con un aumento en la separación axial entre el esfínter esofágico inferior y el hiato del diafragma para el paso del esófago, una medida objetiva de la ruptura de la normalidad anatómica en la unión esófago-gástrica, que culminará con el desarrollo de una hernia de hiato.

Aunque son múltiples los factores que contribuyen el desarrollo de la llamada enfermedad del reflujo gastroesofágico [enfermedad de causa multifactorial] sin embargo en los sujetos obesos, las alteraciones derivadas de la obesidad establecen en la unión esófago-gástrica un escenario propicio al desarrollo de una hernia de hiato y de la enfermedad del reflujo gastro-esofágico.
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Miercoles, 20 de Agosto del 2008

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