En un artículo publicado en la revista Pediatrics del mes de Junio de 2008, miembros del Departamento de Política Sanitaria de la Columbia Mallman School of Public Health (Nueva York), y de la escuelas de Salud Pública de Harvard (Mass) y Johns Hopkins (Baltimore), se proponen documentar el incremento en la contribución de las calorías dependientes consumo de bebidas azucaradas y jugos de frutas en niños y adolescentes de los EEUU, entre 1988-2004.
Los autores han analizado la dieta de 24 horas en niños y adolescentes (entre 2 y 19 años) en dos muestras de población representativas de los Estados Unidos: el Nacional Health and Nutrition Examination Survey III (1988-1994 que incluía a 9.882 participantes), y el Nacional Health and Nutrition Examination Survey (1999-2004 con 10.962 participantes).
Los resultados han sido los siguientes: la contribución en calorías per capita de las bebidas azucaradas y de los jugos de frutas al 100% ha aumentado de 242 kilocalorías / día en 1988-1994, a 270 kilocalorías / día en 1999-2004. El aporte de calorías de las bebidas azucaradas aumentó de 204 a 224 kilocalorías / día y el de los jugos de fruta al 100% de 38 a 48 kilocalorías / día. El mayor incremento ocurrió en los niños entre 6 y 11 años (aproximadamente un incremento del 20%). No hubo incremento en el consumo per capita de los adolescentes blancos y sí en los negros y mexicanos.
El consumo de las bebidas carbonatadas (soda) ha contribuido, aproximadamente, al 67% de todas las calorías de las bebidas azucaradas entre los adolescentes, mientras que los jugos de frutas han proporcionado más de la mitad de las calorías procedentes de las bebidas azucaradas en la edad pre-escolar.
En un típico día de la semana, entre el 55% y el 70% de todas las calorías aportadas por bebidas azucaradas fueron consumidas en la casa o en sus alrededores y del 7% al 15% en las escuelas.
Las conclusiones son las siguientes: en la actualidad, en los niños y adolescentes de los EEUU, entre el 10% y el 15% de las calorías totales de su dieta procede de bebidas azucaradas y de jugos de frutas al 100%.
El análisis realizado demuestra un incremento en el consumo de estas bebidas. La mayor parte de este consumo tiene lugar fuera de las escuelas, lo que sugiere que las iniciativas dirigidas a limitar su venta en las escuelas pueden tener solamente un impacto marginal en el consumo global.
Esta tendencia al incremento del consumo de las bebidas azucaradas puede contribuir al exceso de calorías en la dieta y, en consecuencia, al sobrepeso y la obesidad.