Grasas saturadas, carnes rojas y cáncer de mama


En un artículo publicado en la revista British Journal of Cancer en su número de octubre del 2003, un grupo de investigadores del Departamento de Epidemiología y Estadística del Instituto del Cáncer de Ontario, Canadá, llega a la conclusión de que la ingestión de grandes cantidades de grasas saturadas o de carnes rojas incrementa el riesgo de desarrollar un cáncer de mama.

El estudio ha sido realizado mediante un meta-análisis de 45 trabajos publicados hasta julio del 2003, con una suma total 580.000 mujeres sanas y 25.000 cánceres de mama.

Los autores analizaron los datos contenidos en estos trabajos, tomando en consideración otros factores de riesgo conocidos o sospechados para el cáncer de mama.

Los autores compararon a las mujeres que consumían las dietas grasas más elevadas con aquellas cuyas dietas grasas eran más bajas, para comprobar si la cuantía de la grasa en la dieta era un factor que contribuía al desarrollo del cáncer de mama.

Hay dos tipos de grasas, las saturadas y las insaturadas. Las grasas saturadas (las que se encuentran en productos animales como la mantequilla, el queso, la leche entera, los helados y las carnes grasas) son las que se consideran como "malas".

Las grasas insaturadas -monoinsaturadas y poliinsaturadas-, que son las consideradas como grasas "buenas" , se encuentran en el aceite de oliva y en las nueces.

Los investigadores hallaron que las mujeres que comen grandes cantidades de grasas saturadas tenían, como media, un 20% de más probabilidades de desarrollar un cáncer de mama cuando se compararon con las mujeres que consumían dietas bajas en grasas saturadas.

Por el contrario, las mujeres que comían grandes cantidades de grasas insaturadas tenían tan solo un 10% de más probabilidades de desarrollar el cáncer de mama. Esta cifra no se estima significativa desde el punto de vista científico.

En términos globales, las mujeres que consumen dietas con grandes cantidades de grasas tienen un 13% de más probabilidades de desarrollar cáncer de mama, una cifra estimada como significativa.

También se encontró en el meta-análisis realizado que las mujeres que consumen grandes cantidades de carne tienen un 17% de más probabilidades de desarrollar el cáncer de mama que aquellas que consumen escasa o nula cantidad de carne.

En conclusión, ya se sabía que la obesidad puede aumentar el riesgo de padecer cáncer pero ahora aumenta la evidencia de que comer grandes cantidades de grasas, especialmente de grasas saturadas, puede incrementar el riesgo de cáncer.

Los resultados de este estudio sugieren que existe una relación entre grasas saturadas y cáncer de mama . El incremento del riesgo parece estadísticamente modesto, incluso en las grandes consumidoras de grasas, aunque las dificultades que se plantean al medir los aportes de las dietas pueden hacer que se subestime la real significación de esta asociación.

En cualquier caso el mensaje es que un elevado consumo de grasas es perjudicial para su salud.

Fuente: British Journal of Cancer

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Domingo, 12 de Octubre del 2008

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