Un equipo de 30 cirujanos del hospital Sparsh, en la ciudad de Bangalore, en el sur de la India, ha logrado separar con éxito a Lakshmi, una niña india de 2 años de edad, de su gemelo “parásito” y acéfalo, al cual estaba unido por la pelvis, la columna vertebral y los riñones, en una operación que ha durado 27 horas. Según el cirujano que ha dirigido el equipo, el Dr. Sjaran Patil, que se ha mostrado optimista respecto a la supervivencia de la niña, la situación clínica de la niña es estable, aunque continúa bajo ventilación asistida.
Durante la operación, después de separar las dos columnas vertebrales unidas para extirpar las extremidades duplicadas, se ha cerrado la amplia brecha existente entre los huesos de la pelvis mediante injertos óseos. Serán necesarias posteriores intervenciones quirúrgicas para reconstruir el suelo de la pelvis y los pies zambos de Lakshmi.
Los padres de Lakshmi son trabajadores de muy escasos recursos económicos de la aldea de Bihar, en el norte de la India. Los habitantes de la aldea adoraron a la niña porque interpretaron su malformación, con cuatro extremidades, como una reencarnación de la diosa hindú Lakshmi (de ahí el nombre de la niña), la diosa de la abundancia y de fertilidad, representada con cuatro brazos, pero sólo con dos piernas. Por esta razón, se opusieron a la intervención quirúrgica.
Si los gemelos siameses que nacen acoplados, es decir, unidos por alguna parte de sus cuerpos, son raros (1 caso por 200.000 nacimientos); los gemelos acoplados en los que uno de ellos es un gemelo “parásito” lo son aún mucho más, aunque su incidencia no es conocida.
Un gemelo “parásito” (también conocido como gemelo asimétrico) se define como un gemelo incompleto acoplado a su gemelo vivo, al que duplica partes de su cuerpo , como sus brazos y piernas.
Un gemelo “parásito” ocurre cuando el embrión de un par de gemelos comienza a desarrollarse dentro del útero pero la pareja no llega a separarse completamente y un feto se desarrolla de modo dominante a expensas del otro.
Al contrario de los que sucede en los gemelos siameses, que se mantienen acoplados, uno de los gemelos cesa de desarrollarse durante la gestación, por lo que el resultado final es un gemelo incompletamente formado, un gemelo “parásito”, casi siempre acéfalo (como en el caso de Lakshmi) que dependen totalmente, para no sufrir un proceso de necrosis, de la irrigación y de las funciones orgánicas del feto completo.