Gastroenteritis en los niños y rehidratación tras los vómitos
En un artículo publicado en The New England Journal of Medicine del 20 de Abril de 2006, miembros de los departamentos de Pediatría, de Urgencias pediátricas y de Medicina Preventiva de las universidades de Toronto, Canadá y Northwestern, Chicago, se proponen determinar si una única dosis de ondansetron, un antiemético (previene náuseas y vómitos), mejora los resultados en los niños con gastroenteritis, al permitir iniciar la rehidratación por vía oral en los servicios de urgencias pediátricas.
El ondansetron (Zofran®) es una sustancia que bloquea los receptores de la serotonina y que previene las náuseas y los vómitos, especialmente los inducidos por la quimioterapia contra el cáncer y por la radioterapia.
El estudio, prospectivo, a doble ciego y aleatorizado ha comparado los resultados de administrar ondansetron o un placebo para controlar los vómitos a 215 niños, entre 6 meses y 10 años de edad, que acudieron a servicios de urgencias pediátricas con síntomas de gastroenteritis aguda.
Después de ser asignados aleatoriamente para recibir una tableta de ondansetron (Zofran®, GlaxoSmithKline) por vía oral o un placebo, a los niños se les administró la rehidratación por vía oral de acuerdo con un protocolo estándar. Las dosis de ondansetron fueron las siguientes, según el peso del niño: 2 mg para los niños con un peso entre 8 y 15 kg.; 4 mg. para los que pesaban entre 15 kg. Y 30 kg.; 8 mg. para los que pesaban más de 30 kg.
Una tableta fue colocada por la enfermera sobre la lengua del niño y se le instruía para que la tragara, 5 segundos después. Dado que la tableta se disuelve rápidamente, no es necesario administrarla con líquidos. A los niños que vomitaban dentro de los 15 minutos siguientes a haber recibido la medicación se les administraba una segunda dosis. A los 15 minutos de la administración del ondansetron se iniciaba un periodo intenso de rehidratación por vía oral. De acuerdo con las recomendaciones de la OMS sobre la rehidratación oral, la cantidad administraba se limitaba a 30 cc. cada 5 minutos de una solución electrolítica apropiada para la vía oral.
Completada la rehidratación por vía oral, el médico encargado del caso asumía el tratamiento. Si el médico elegía administrar líquidos por vía intravenosa, el protocolo especificaba la administración de bolus de 20 cc. de suero salino normal al 0.9% por kilo de peso corporal, cada uno de estos bolus administrado durante un periodo de 30 minutos.
Los datos que fueron evaluados en el estudio, tras la administración del ondansentron fueron los siguientes:
a) la proporción de niños que vomitaron mientras recibían la rehidratación por vía oral;
b) el número de episodios de vómitos y la proporción de niños que tuvieron que ser tratados con rehidratación por vía intravenosa o hospitalizados.
Los resultados fueron los siguientes: Cuando se compararon con los niños que habían recibido un placebo, los niños que recibieron una tableta de ondansetron tendían a vomitar menos (14% frente al 35%), vomitar con menor frecuencia, tolerar más rehidratación por vía oral (239 cc. frente a 196 cc.) y tener probabilidades de ser tratados con rehidratación por vía endovenosa (14% frente al 31%).
Mientras que la estancia media en el departamento de urgencias fue reducida en un 12% en el grupo que recibió ondansetron, comparado con el grupo placebo, el porcentaje de hospitalización (4% frente al 5%) y de nuevas visitas al servicio de urgencias pediátricas (19% frente al 22%) no era significativamente diferente entre los dos grupos.
La conclusión de los autores es la siguiente: En los niños con gastroenteritis y deshidratación, una única dosis de ondansetron por vía oral reduce los vómitos y facilita la rehidratación por vía oral, por lo que es apropiado su uso en los servicios de urgencias pediátricas.
Fuente: The New England Journal of Medicine
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