El paracetamol en el primer año de la vida parece incrementar el riesgo de asma a los 6 ó 7 años casi en un 50%. Esta es la conclusión de un amplísimo estudio coordinado por el Instituto de Investigación médica de Nueva Zelanda, en Wellington, sobre algo más de 200.000 niños, procedentes de 31 países, con edades entre 6-7 años.
El uso del paracetamol para controlar la fiebre en el primer año de la vida se asocia con un incremento de síntomas asmáticos entre los 6 y 7 años, demostrándose una relación entre cuantía de la dosis y riesgo de presentar dichos síntomas.
El uso del paracetamol en el primer año de la vida y en niños entre 6 y 7 años se asocia también con un incremento del riesgo de padecer síntomas de rinitis, de conjuntivitis y de eczema.
Los autores sugieren que la exposición al paracetamol en el primer año de la vida puede ser un factor de riesgo para el desarrollo de asma en la niñez.
Aunque el profesor Richard Beasley, que ha dirigido el estudio, afirma que “estos hallazgos no constituyen una razón para dejar de utilizar el paracetamol en la infancia”, sí apoyan a la Organización Mundial de la Salud, que recomienda que el uso del paracetamol debe ser reservado para los niños con fiebre elevada (38,5ºC o más).
Fuente: The Lancet