El estrés laboral provoca enfermedad coronaria

En un artículo publicado en Enero de 2008 en la revista European Heart Journal, investigadores del University College en Londres, presentan los resultados de un estudio en el que se proponen averiguar cual es la conexión entre la conocida asociación entre el estrés laboral crónico y el incremento del riesgo de padecer enfermedad coronaria.

La investigación se ha realizado con la población recogida en el Whitehall II Study, una prolongación del Whitehall I Study, iniciado en el año 1967 en el que participaron 18.000 hombres empleados por la Administración civil británica (Civil Service), en el que se demostró que, en los participantes con empleos más bajos y menos posibilidades económicas, eran mayores las probabilidades de morir prematuramente que aquellos con empleos más cualificados.

El Whitehall Sudy II fue planteado en 1985 para determinar cuáles eran los factores derivados del grado social de los participantes que influían en la mayor morbididad y mortalidad, con inclusión de mujeres.

En el estudio cuyos resultados se comunican en el último número del European Heart Journal han participado aproximadamente unos 10.000 funcionarios de la Administración Pública del Reino Unido, seguidos desde el año 1985, una población en la que se incluyen desde jefes de alto nivel a mensajeros.

En todos ellos se recogió información no sólo respecto a cómo se sienten en su trabajo, cuál es su grado de estrés laboral, sino que se monitorizaron las variaciones en el número de pulsaciones, en la presión arterial y en la concentración de la hormona del estrés, el cortisol, en la sangre. También se obtuvieron datos acerca de su dieta, actividad física, hábito de fumar y consumo de alcohol.

Los resultados han sido los siguientes: durante un seguimiento de 12 años, los investigadores hallaron que el estrés laboral crónico se asocia con la enfermedad coronaria y que esta asociación es más fuerte estadísticamente entre los hombres y mujeres con menos de 50 años de edad. Entre los participantes en la edad de retiro (en consecuencia menos expuestos al estrés laboral que los más jóvenes), el efecto del estrés laboral sobre la enfermedad coronaria fue menor.

Por otra parte, en aquellos participantes que comunicaron estar sometidos a un intenso estrés laboral se demostró que era mayor la probabilidad de que fuera insuficiente el contenido en frutas y verduras de su dieta.

Aunque el estilo de vida es, sin duda, un factor clave en el desarrollo de la enfermedad coronaria, los resultados de la investigación parecen demostrar que son los desequilibrios inducidos por el estrés en la función del sistema nervioso vegetativo (neurovegetativo o autónomo) que controla la actividad cardiaca las que establecen la relación entre estrés laboral crónico y riesgo de enfermedad coronaria.

El sistema neurovegetativo (SNV) es el que regula, mediante acciones reflejas, las funciones orgánicas que no dependen de la voluntad, como son las que corresponden, entre otras, a la continua actividad de los sistemas respiratorio, cardiovascular y digestivo. El sistema nervioso vegetativo consta de dos vías: una vía que conduce al sistema nervioso central (en el que se encuentran localizados sus centros nerviosos), y otra vía denominada eferente, que conduce la respuesta refleja a los órganos correspondientes. En este sistema nervioso vegetativo se distinguen dos partes: el sistema parasimpático (vagal o colinérgico), cuya sustancia neurotransmisora es la acetilcolina, y el sistema nervioso simpático (o adrenérgico), en el que es la adrenalina la que cumple función transmisora a los órganos.

Las amplias conexiones funcionales entre los dos partes del sistema nervioso (el central y el neurovegetativo o autónomo) con el sistema endocrino (formado por la unidad funcional establecida entre hipotálamo, hipófisis y glándulas endocrinas: tiroides, páncreas, suprarrenales, etc. con sus correspondientes hormonas) constituyen lo que se entiende, en su conjunto como sistema neuroendocrino.

Es este sistema neuroendocrino, que controla la actividad del corazón y su ritmo, el que es afectado en su funcionamiento por el estrés laboral crónico: en los individuos sometidos a fuerte estrés laboral el impulso dependiente del sistema vegetativo parasimpático o “impulso vagal” (ya que es vehiculado por el nervio vago) es débil. El sistema neuroendocrino (el que en su vertiente endocrina libera hormonas) también es afectado por el estrés laboral crónico, lo que se demuestra porqué en los participantes muy estresados se detecten niveles elevados de la hormona del estrés, el cortisol, por la mañana.

Por último, modificando conclusiones del estudio Whitehall I, los resultados del estudio Whitehall II no encuentran diferencias en la asociación del estrés laboral crónico con la enfermedad coronaria, según el nivel laboral de los participantes.

Fuente: European Heart Journal

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Sabado, 17 de Mayo del 2008

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