En personas sanas, con un colesterol “malo” no elevado, la administración de una nueva estatina reduce los accidentes cardiovasculares. Este hallazgo, fruto de un ensayo clínico multinacional, conocido con las siglas JUPITER, publicado en The New England Journal of Medicine, es el primero que demuestra que la Rosuvastatina, la estatina más potente, recientemente introducida en la práctica clínica, cuando es administrada a personas aparentemente sanas con cifras de colesterol LDL, o “malo”, por debajo de 130 mg/decilitro, reduce las complicaciones cardiovasculares (infarto de miocardio, ictus, angina de pecho inestable) y, en definitiva, la mortalidad por causas cardiovasculares.
Han participado en el amplio estudio aleatorizado unos 18.000 individuos, entre mujeres y hombres, aparentemente sanos, con valores de colesterol LDL por debajo de 130 mg/decilitro pero con valores elevados (2 mg por l.) de un marcador biológico de la inflamación, la proteína C-reactiva.
El ensayo clínico fue interrumpido después de 1,9 años de los propuestos 4 años, al comprobar que la rosuvastatina reduce los niveles del colesterol LDL en un 50% y de la proteína-C reactiva en un 37%. La ocurrencia de complicaciones cardiovasculares fue menor en las personas que recibieron tratamiento con rosuvastatina en comparación con los que no la recibieron.
La conclusión del ensayo JUPITER es que las personas aparentemente sanas, sin hiperlipidemia (colesterol LDL no elevado), pero con cifras elevadas de un marcador biológico de la inflamción, la proteína-C reactiva, el tratamiento con rosuvastatina reduce significativamente la frecuencia de accidentes cardiovasculares.
La British Heart Foundation (Fundación británica del corazón), en su página web, al dar cuenta de estos resultados, considera que son necesarios estudios que determinen si una proteína-C reactiva elevada es el dato apropiado para identificar a las personas que pueden obtener beneficio del tratamiento con rosuvastatina.
Por otra parte, es muy importante subrayar que el tratamiento con rosuvastatina se asocia con una incidencia muy baja de problemas musculares, el efecto adverso más frecuente de las estatinas.