¿Qué es el eccema dishidrótico?


Es una dermatitis caracterizada por la presentación en brotes de vesículas en las palmas de las manos y en las plantas de los pies y en las caras laterales de los dedos. Las vesículas que contienen un líquido claro, están rodeadas de piel enrojecida (eritema) que provoca al paciente un intenso picor (prurito).

A partir de su inicial presentación clínica, el eczema dishidrótico (ED) puede evolucionar de forma crónica o recurrente. El ED se conoce también con el término ponfólix (en griego significa ampolla) o de quiroponfólix para subrayar su predominante presencia en las manos (en el 80% de los casos solo están afectadas las manos, en el 10% tan solo las plantas de los pies y al mismo tiempo las manos y los pies en el 10%). No es una afección contagiosa.

Aunque la etiología es desconocida, se admite que el eczema dishidrótico es la consecuencia de la conjunción de factores causales endógenos y exógenos. A pesar de que en un principio se relacionó al ED con una alteración funcional de las glándulas del sudor, en realidad quienes sufren este eczema no padecen, por lo general, una hiperhidrosis.

Aproximadamente la mitad de quienes padecen el ED sufren una dermatitis atópica de carácter familiar, como factor causal endógeno. La dermatitis atópica se combina, en el contexto constitucional de lo que se conoce como una diátesis atópica, con otras afecciones alérgicas como el asma, la fiebre del heno y las sinusitis alérgicas.

Como factores exógenos se consideran, entre otros, a la dermatitis por contacto al niquel y al cobalto. El estrés emocional y factores ambientales como el frío y la humedad durante el trabajo agravan el eczema dishidrótico.

Para quien sufre este tipo de eczema y ha de realizar tareas domésticas, son factores agravantes el baño de los niños sobre todo con jabón, el fregado en la cocina y la manipulación de zumos de frutas frescas, por lo que debe utilizar guantes para realizar estas labores.

Dado el desconocimiento de su etiología, el tratamiento (para el que existen diversas pautas) es básicamente sintomático y debe ser controlado en sus indicaciones y en sus resultados por un dermatólogo.

Cuando todavía existen vesículas, si son pequeñas, se aplican compresas frías, empapadas en una solución al 10% de acetato de aluminio (solución de Burow) o de permanganato potásico, aplicadas durante 15 minutos, cuatro veces al día; las vesículas voluminosas son puncionadas con aguja estéril y vaciadas.

Como prevención de una infección local secundaria se indican antibióticos ante los que se muestren sensibles estafilocos y estreptococos.

Una vez que han sido tratadas apropiadamente las vesículas, se aplican localmente, y durante la noche, preparados en forma de cremas o lociones que contengan corticoesteroides; de esta forma se reduce la inflamación y el prurito. Si el prurito es muy intenso se suelen prescribir antihistamínicos.

En las formas del eczema dishidrótico más graves y refractarias al tratamiento tópico se administran corticoesteroides por vía sistémica, sea oral o intramuscular. En las formas muy refractarias del eczema dishidrótico se ha utilizado una terapéutica inmunosupresiva.

Fuente: E-medicine
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Sabado, 17 de Mayo del 2008

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