Dosis excesivas de botox y botulismo
En breve informe preparado por miembros del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Atlanta (Georgia, EEUU) en Noviembre de 2006 se da cuenta de los resultados de una larga investigación clínica, epidemiológica y de laboratorio realizada sobre 4 casos sospechosos de botulismo provocado por la inyección, con fines cosméticos, de toxina botulínica.
El botulismo es un raro síndrome paralítico causado por las toxinas del Clostridium botulinum y de algunas cepas del Clostridium baratti y del Clostridium butyricum. Sin tratamiento, el botulismo puede abocar a un fallo respiratorio y a la muerte.
Los resultados de la investigación clínica y epidemiológica de los 4 casos sospechosos de botulismo, tras haber sido inyectados con la toxina con fines cosméticos, y comunicados al CDC en Noviembre del 2004, han sido los siguientes:
El 23 de Noviembre del 2004 una clínica recibió el envío de un vial que contenía 100 microgramos de neurotoxina botulínica A para ser utilizada en una investigación en el laboratorio, sin licencia para uso humano. Miembros de la clínica diluyeron el contenido del vial en 10 cc de diluyente y rellenaron con esta solución jeringas de 1 cc para uso clínico.
Un médico de la clínica, que tenía suspendida su licencia, administró aproximadamente 2 cc con fines cosméticos a un paciente (1), y después a sí mismo (2). Posteriormente, durante la visita de control a la paciente 1, administró la misma cantidad a otros dos pacientes (3 y 4).
Cada uno de los 4 pacientes recibió aproximadamente de 4 a 6 inyecciones intramusculares en ambas áreas faciales donde asientan las "patas de gallo", en el puente nasal y en la frente, con propósitos cosméticos.
En 25 de Noviembre del 2004 el paciente 1 y el paciente 2 (el médico) viajaron juntos y los días 26 y 27 ambos se presentaron en un hospital con síntomas neurológicos: dificultad para tragar (disfagia), boca seca, visión doble (diplopia), dificultad para hablar (disartria) debilidad de las extremidades superiores e inferiores, visión borrosa y parestesias; síntomas respiratorios: dificultad para respirar (disnea) o respiración rápida (taquipnea), y sensación de fatiga.
Las exploraciones eléctricas de la médula espinal realizadas (electromielograma) apoyaron el diagnóstico de botulismo.
Los pacientes 3 y 4 se presentaron en diferentes hospitales el 26 de Noviembre del 2004 con síntomas y signos semejantes, por lo que el diagnóstico de presunción fue también de botulismo.
Consultado telefónicamente el CDC de Atlanta respecto a los 4 pacientes, se envió antitoxina botulínica equina a los 4 pacientes. En los 4 pacientes, antes de la administración de la antitoxina, fue detectada en sangre una toxina botulínica A extremadamente potente. Después de un largo periodo de hospitalización, con estancias prolongadas en cuidados intensivos, los 4 pacientes sobrevivieron.
Los 4 pacientes, según el CDC, fueron expuestos a dosis 2.857 veces superiores a la dosis letal humana de toxina botulínica, con una toxina obtenida de una preparación con alta concentración, sin licencia para su uso humano.
El médico que administró las inyecciones de toxina botulínica, a sí mismo y a otros 3 pacientes, se declaró culpable ante un tribunal federal y fue condenado a 3 años de prisión.
La conclusión de los autores, del CDC, es que los médicos y los pacientes deben tener conciencia de los riesgos derivados del uso ilegal de preparaciones de toxina botulínica sin la debida licencia para fines cosméticos.
Fuente: Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC)
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